MADRID. Javier Zaragoza, jefe de la Fiscalía Especial Antidroga desde hace un año, se perfila como el sustituto de Eduardo Fungariño al frente de la Fiscalía de la Audiencia Nacional. La plaza está vacante desde el 1 de febrero pasado, cuando el fiscal jefe renunció al cargo a petición del fiscal general del Estado quien en caso contrario tenía previsto cesarlo por reiterados desencuentros e insubordinaciones. Fuentes fiscales y judiciales coinciden en que Cándido Conde-Pumpido ve en Zaragoza el relevo más adecuado.
La renuncia-cese de Fungairiño desató un gran escándalo político y tanto el PP como la conservadora Asociación de Fiscales (AF) denunciaron que el relevo forzado guardaba relación con presiones del Gobierno y con el deseo de introducir cambios en la lucha antiterrorista, motivo por el que pidieron sin éxito la dimisión del fiscal general.
Conde-Pumpido tiene previsto proponer al Gobierno el nombramiento de Zaragoza el próximo 25 de abril, una vez concluya la reunión del Consejo Fiscal, el máximo órgano de representación de la carrera, que deberá asesorar ese día al fiscal general sobre la idoneidad de los ocho candidatos que aspiran al puesto.
El fiscal general, según las mismas fuentes, se inclinará por proponer al Consejo de Ministros a Zaragoza como el candidato más idóneo aunque no sea el aspirante que reciba el apoyo mayoritario del órgano consultivo. Zaragoza presentó su candidatura muy pocos días antes de que el 18 de marzo se cerrase el plazo público para concurrir al cargo. Algunos de sus más estrechos colaboradores señalan que la razón fue que el fiscal jefe antidroga no tenía previsto solicitar el cargo y que fue el propio Conde-Pumpido quien le animó a hacerlo.
Javier Zaragoza es un profesional de la máxima confianza de Conde-Pumpido, con el que mantiene una vieja relación de amistad familiar. Es también un reconocido experto internacional en crimen organizado, blanqueo de capitales y narcotráfico, tiene la experiencia de gestión de más de quince años como teniente fiscal antidroga y es el candidato con mayor categoría de los ocho que pretenden la jefatura de la Audiencia Nacional. Es fiscal de sala del Tribunal Supremo y, por lo tanto, miembro de la Junta de Fiscales de Sala (la cúpula de la carrera).
El único hecho que en principio alteraría los planes del fiscal general es que Zaragoza obtuviese el 25 de abril cero apoyos entre los doce miembros del Consejo Fiscal, contingencia que es descartada por todos.
Junto a Zaragoza aspiran al cargo cinco fiscales del Tribunal Supremo -Luis Bardají, Álvaro Redondo, Bartolomé Vargas, José Javier Huete y Fernando Sequeros- y dos fiscales de la Audiencia Nacional, Fernando Burgos e Ignacio Gordillo. Zaragoza, Burgos y Baradají pertenecen a la Unión Progresista de Fiscales (UPF), Redondo a la AF y los otros cuatro no están afiliados.
Conde-Pumpido indicó, tras cerrarse el plazo del concurso, que los ocho aspirantes son idóneos para ocupar el cargo. No obstante, su opinión es que el actual fiscal jefe antidroga es quien encaja mejor en el perfil que busca: un gran profesional con más de 20 años de experiencia, con el que pueda mantener «fluidez en la comunicación, entendimiento personal, rigor organizativo y transparencia de funcionamiento».
Fuerte oposición
El fiscal general del Estado, antes de poder proponer a su candidato, tendrá que vivir el 25 de abril un Consejo Fiscal tenso debido a las críticas y a la oposición que recibirá de los seis miembros de la AF. El órgano consultivo lo forman tres miembros natos -el fiscal general, el teniente fiscal y el jefe de la Inspección- y otros nueve vocales elegidos por la carrera (3 de la UPF y 6 de la AF).
Ninguna de las dos asociaciones fiscales han mantenido aún la reunión en la que decidirán por separado a qué candidato o candidatos apoyarán durante el Consejo Fiscal. No obstante, fuentes consultadas de ambos colectivos apuntaron por dónde pueden orientarse sus respectivas posturas. La UPF es muy posible que una sus tres votos a los de los tres miembros natos del consejo en apoyo de Zaragoza, quien podría ser respaldado por la mitad de los miembros del órgano consultivo.
La AF es muy probable que niegue su apoyo al fiscal jefe anticorrupción, pese a que hace un año varios de sus vocales le votaron para que accediese al cargo actual. Las fuentes indicaron que en 2005 le apoyaron porque es una gran experto en narcotráfico, que podía aportar mucho a la fiscalía especial y que, de hecho, por eso quieren que no abandone ese departamento, «porque aún le queda mucho que hacer».
La asociación conservadora puede apoyar a más de un candidato y entre sus favoritos están Ignacio Gordillo, el aspirante con más experiencia en la Audiencia Nacional, en la que lleva más de 20 años durante los que ha querido ser teniente fiscal en tres ocasiones, y Fernando Sequeros, fiscal de la Sala Penal del Supremo, con experiencia y experto conocedor de la jurisprudencia del alto tribunal. COLPISA