El portavoz del Gobierno de Navarra y secretario general de UPN, Alberto Catalán, aseguró ayer que «no se pueden dar pasos» en un proceso de paz «sin acabar antes con la coacción» que representan las cartas de ETA recibidas por empresarios navarros. «Exigimos al Gobierno de España que antes de dar cualquier paso se adopten las medidas pertinentes para combatir esta coacción», dijo Catalán.
El portavoz del Ejecutivo foral apuntó además que es «curioso observar» cómo el Gobierno central y el entorno de ETA «han hecho proclamas y manifestaciones de la nueva situación» creada con el alto el fuego y «sin embargo ETA sigue actuando».
Apeló por ello al presidente del Gobierno y a la izquierda abertzale para que «condenen estas prácticas mafiosas», y aseguró que «no tiene sentido avanzar en un proceso de paz mientras haya gentes que siguen sufriendo», como en este caso los empresarios, a quienes trasladó su solidaridad.
Catalán señaló que las cartas de extorsión «parecen indicar que ETA no está actuando con sinceridad, que no cree en la nueva situación y que está poniendo obstáculos con el mismo comportamiento delictivo que hasta ahora».