Viernes, 14 de abril de 2006
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BAJO DEBA
XABIER ZUBIZARRETA PÁRROCO DE SAN ANDRÉS
«Hay que salir de la iglesia, ir allá donde se sufre y donde se goza»
Eibar no es nuevo para Xabi Zubizarreta, pero pasar de una parroquia como San Pío a San Andrés, supuso un reto que acogió con gusto
«Hay que salir de la iglesia, ir allá donde se sufre y donde se goza»
Xabier Zubizarreta lleva ya unos meses al frente de la parroquia San Andrés. [FÉLIX MORQUECHO]
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DATOS
Nombre: Xabier Zubizarreta.

Edad: 59 años.

Natural: de Aretxabaleta.

Trayectoria: En sus labores como sacerdote ha pasado por Zumarraga, Zestoa, Bergara, Antzuola y Eibar.

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30 bautizos, 43 bodas (14 de ellas en San Andrés, 28 en Arrate y 1 en Santa Cruz), y 117 funerales fue parte del trabajo que correspondió a la principal parroquia eibarresa en el pasado año. Estas cifras suponen un cambio importante para Xabier Zubizarreta, que comenzaba como párroco en San Andrés en septiembre del pasado año. Allí llegaba tras un largo periodo en la también eibarresa parroquia de San Pío, después de llevar su currículum a diversas poblaciones. En unos días de gran importancia para la iglesia como la Semana Santa, Xabier señala sus impresiones.

- ¿Cuándo comenzó como párroco en San Andrés?

- Fue a primeros del pasado septiembre, después de pasar ocho años en San Pío.

- No se trataba del paso de una parroquia a otra igual, ¿qué tal es el cambio de una de barrio a una de centro?

- Es muy diferente. Aquí hay cosas que te comen más el tiempo. Tenemos personas que nos ayudan pero sí que es diferente.

- Supongo que será un cambio de dimensión total.

- Esta es una parroquia más estructurada. Eso supone también un mayor tamaño en todos los sentidos, también en el trabajo. Por ejemplo, si en San Pío teníamos unos 40 funerales al año, aquí hubo 117 en el 2005... Tú mismo lo notas porque ha habido semanas en las que no hemos tenido un día libre, todos ellos con funeral. Pero en cualquier caso se lleva bien.

- Los vecinos de la zona de San Pío le hicieron una despedida por todo lo alto con una comida de hermandad en Arrate. ¿Es señal de una buena experiencia en esta parroquia?

- Yo en San Pío he estado a gusto. Venía de una parroquia similar en Bergara y estaba bien. Siempre vienes con ciertos miedos, pero sabes que siempre te vas a encontrar con un pueblo majo. He pasado por Zumarraga, Zestoa, Bergara, también en el barrio de Elosua y hasta estuve un año en Antzuola y después Eibar. Y para mí todos los pueblos son interesantes, te encuentras con gente fenomenal. Todos ellos son diferentes y de uno a otro aprendes un montón. Eso ha sido un enriquecimiento. Por eso siempre doy gracias a Dios y al que sea por los cambios que he tenido ocasión de dar. Y eso que coger la maleta y cambiar, cuesta, aunque en este último caso, de San Pío a San Andrés, ha costado menos.

Tomar unos chiquitos

- ¿Qué tal se lleva la convivencia desde la parroquia con el resto de la sociedad?

- Lo que hay que hacer es convivir, hay que estar con la gente. La única forma de conocerla es estar presente. Yo he estado en entierros civiles igual igual, es la despedida de un amigo, un eibarrés, cada uno con su creencia. Hemos compartido amistad y eso es muy importante. Hay que salir de la iglesia, ir allá donde se sufre y allá donde se goza. Todo eso es importante. Y es muy bueno tomar unos chiquitos para estar con la gente, estar presente cuando ocurre algo... Que no seamos un número sino alguien cercano a la gente y que escuche.

- Supongo que desde la iglesia, el trabajo con los jóvenes es importante.

- Claro, como todos. También con los niños. Toda la labor que se hace en el campo educativo en todas las escuelas de Eibar es difícil, pero me parece importante y hay que saber valorarlo. Hace 60 años el maestro era un gran señor y hoy en día los niños le ponen en dificultades enseguida. Es el momento que nos toca y hay que saber vivirlo. También nosotros en el trabajo educativo tenemos que acordarnos de que tenemos dos manos, la derecha y la izquierda, y hacen falta las dos pero fuertemente.

- A los pocos días de comenzar su labor como párroco de San Andrés le tocó ejercer de maestro de ceremonias en la fiesta de Arrate. ¿Lo vivió de una forma diferente a los años anteriores?

- Yo tenía un pecado. Dicen que los primeros amores no se olvidan y en Zestoa, donde estuve antes, también se celebra el mismo día, el día de la Virgen. Por eso, todos los años que estuve en San Pío celebraba la primera misa de la mañana y luego me iba a la Misa Mayor a Zestoa. Por eso fue la primera vez que lo viví con el pueblo, y me impactó. Nos hizo muy mal tiempo, pero para mí fue un descubrimiento. Seguro que con días buenos lo pasaremos incluso mejor.

- En una iglesia con el tamaño de San Andrés, ¿acercar a los vecinos a ella es el gran reto para un nuevo párroco?

- El reto no es traerles por traer, sino que descubran que hay alguien que está dando sentido a nuestra vida. Hace falta que lo descubran y que no sea una creencia obligada, sino algo que tú vas haciendo crecer. No pienso que nuestra tarea es llenar la iglesia, sino es que hacer cristianos libres, que puedan decir su palabra.





«En Eibar, la jaula es fea, pero los pájaros son buenos cantores»



Hace no tantas décadas, Eibar era un destino poco deseable para los curas. La fama de la ciudad le precedía y desde fuera se veía como una ciudad liberal, sinónimo de un nido de ateos. Sin embargo, los tiempos pasan y hoy en día se ven las cosas de otra forma. También le ocurrió a Xabier Zubizarreta, cuya perspectiva de la ciudad no era mala al conocer su destino como sacerdote.

- Otro párroco que pasó por Eibar, José Juan Zubizarreta, comentaba que cuando le tocó venir, en los años 50, su familia se asustó. Supongo que esa visión ha cambiado mucho desde entonces.

- Claro, yo no tengo esa imagen de Eibar con ese socialismo de hace 50 años. Ningún pueblo de Gipuzkoa me parece malo y por supuesto, Eibar menos.

- ¿Y se ha encontrado algo diferente respecto a las anteriores poblaciones en las que ha estado?

- Siempre comento que en Eibar, la jaula vista desde arriba es bastante fea, pero que los pájaros son buenos pájaros cantores. Me he encontrado con amplitud en la gente. Los fenómenos se han ido dando aquí antes.

- ¿A qué se refiere exactamente?

- Por ejemplo, eso de que aquí tengamos entierros civiles es grande. Que un pueblo haya podido estructurar hasta la propia celebración de la muerte con unas opiniones distintas es positivo. O el tema de la mujer, que haya una sociedad de mujeres o la libertad que te cuentan desde hace años y años, indica que aquí se ha respirado otro clima. Quiere decir que ese espíritu ha sido bueno. El mismo tema político no está tan crispado como en otros pueblos, aunque hay crispación, está claro, pero se nota una mayor apertura.









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