Jueves, 13 de abril de 2006
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FÚTBOL | FINAL DE LA COPA DEL REY
El Espanyol goleó por sorpresa al Zaragoza
Tamudo repitió un tanto a los 2 minutos y abrió el camino del título ante un rival sin pegada. Los ‘periquitos’ sacan un billete para la UEFA mientras en la Liga luchan por la permanencia
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MADRID.El Espanyol sorprendió anoche en la final de la Copa del Rey con una goleada al Zaragoza y en otro día para la historia del club catalán puso fin a la brillante trayectoria del equipo aragonés en el torneo. El finalista que partía como víctima vivió una noche de fiesta en el Bernabéu al adjudicarse su cuarto título copero, quedarse a sólo dos del Zaragoza y el Valencia, y sacar un inesperado billete para la UEFA cuando está luchando por asegurar la permanencia en Primera División. Las lágrimas de tristeza y rabia que derramó Miguel Ángel Lotina hace casi 20 años cuando vio perder a su Athletic la final de Copa de 1977 fueron esta vez de alegría para sus jugadores y toda la gente del Espanyol, con un equipo que fue superior al Zaragoza y aguantó en defensa en los momentos comprometidos.
Tamudo, ansioso por recibir la Copa de manos del Rey, repitió con un gol en el minuto 2 –como hizo hace seis años en la final que el Espanyol ganó al Atlético–, y abrió el camino del título ante un Zaragoza sin pegada que murió en la segunda mitad ante el contraataque de los catalanes. Lo que le faltó al Zaragoza le sobró al Espanyol, que tuvo una increíble efectividad ante una portería que no acabó defendida por César, porque el guardameta fue expulsado por devolver a la grada periquita una botella lanzada al campo.
Con mucha tensión, pero con nulo fútbol y sin apenas ocasiones, la primera parte se cerró nada menos que con tres goles, dos de ellos a balón parado y todos de cabeza. Al Espanyol se los dio el hombre de la final, Tamudo, y en dos momentos clave, porque el 2-1 llegó cuando el Zaragoza había renacido con el empate, después de haber obligado a los pericos a quitarse de encima todos los balones que llegaron a su área. El Espanyol no lo había pasado nada bien en defensa, y demostró su endeblez atrás en el 1-1, cuando el Zaragoza se aprovechó de un barullo. El Espanyol se quejó de una posible falta a Kameni, y aunque Medina Cantalejo tardó en dar el gol, lo concedió.
No le duró mucho la alegría sin embargo al Zaragoza, porque sólo pasaron cinco minutos hasta que se vio de nuevo a remolque en el marcador. El Espanyol demostró una efectividad plena, porque aunque en los primeros 15 minutos fue dueño de la pelota y a base de presión y repliegue anuló al equipo de Víctor Muñoz, sólo tuvo las oportunidades que acabaron en la red del nervioso César.
Como era de esperar, salió el Zaragoza volcado sobre la portería del Espanyol y entonces sí que se vio fútbol por parte del conjunto aragonés ante un rival completamente encerrado en su área. La entrada de Savio llevó a Cani a la banda derecha y el Zaragoza empezó a carburar, aunque todavía se está lamentando del gol que perdonó Ewerthon ante Kameni en el minuto 50. Lotina se percató de que si no movía el banquillo tendría muy complicado sobrevivir y buscó oxígeno con Coro y Moisés. Y le dio un resultado perfecto. Y no sólo eso, sino que fue Corominas quien sentenció definitivamente la final con una espectacular galopada a la contra que culminó bajo las piernas de César. El portero extremeño, que no tiene ninguna suerte con la Copa, ya había tenido un rifirrafe con Tamudo en la primera parte, pero repitió en la segunda, y cometió una acción infantil cuando respondió al público de mala manera. Ahí se acabó definitivamente la final. COLPISA
Miguel Ángel Lotina: «Hemos ganado la final del hotel al Bernabéu»
«No voy a decir que el partido ha salido como yo había previsto, porque hemos ganado la final del hotel al Bernabéu. Ahí estaba toda nuestra afición, con los cánticos de los ultras, y parecía que íbamos al carnaval. Los partidos se ganan así, con el plus que la afición nos ha despertado, porque los jugadores estaban cantando por el camino y yo veía que aquello era una locura. Con cuatro canciones se gana una final», sentenció Miguel Ángel Lotina. «Con 3-1 y la expulsión me he visto campeón», reconoció. Dedicó la Copa a su familia, a los jugadores y a los aficionados del equipo, «que se merecían esta alegría después de tanto sufrimiento». «He visto llorar a mis hijos, que han estado aquí en el Bernabéu, pero yo esta vez no he llorado, porque he estado muy tranquilo», destacó el técnico vizcaíno, quien volvió a recordar que hace casi 30 años sí lloró en el Calderón cuando era aficionado del Athletic y su equipo perdió el título ante el Betis. «Ahora tengo la Copa que tanto quería. Era el título que siempre había soñado, desde que era un niño hincha del Athletic, desde hace casi 42 años», afirmó.
Víctor Muñoz: «El Espanyol ha tenido el acierto»
Víctor Muñoz fue muy claro en su planteamiento después del partido: el Espanyol ganó utilizando un fútbol menos bonito que el Zaragoza pero más efectivo. Pero el partido no sólo estuvo marcado por la pegada de los pericos, sino también por la fortuna del gol al comienzo del encuentro. «Ha tenido el acierto y un jugador listo como Tamudo para resolver», indicó el técnico .
No quitó ningún mérito al rival, pero se sentía defraudado con el devenir del encuentro: «El Espanyol ha hecho un partido directo, muy bueno y ha vencido a través de ese estilo». Incidió en la calidad del fútbol desplegado por sus hombres y por la fortuna del contrario. «Por las bandas llegó el empate. Pero lo que sucede en el fútbol. Cuando mejor estás jugando, te meten gol». El tercer tanto y la expulsión de César dieron la puntilla a los aragoneses. «Ha perdido los nervios. No ha controlado sus impulsos», resumió Víctor, que no quiso entrar en más detalles sobre la jugada de su portero. El entrenador zaragocista defendió a sus hombres y dijo que después del partido estaban destrozados en el vestuario.
El Rey entregó la Copa a Tamudo
El Rey Juan Carlos I entregó la Copa que lleva su nombre al capitán del Espanyol, Raúl Tamudo. En medio de la alegría desbordada de la afición blanquiazul, el jugador periquito intercambió unas palabras con el monarca antes de recibir el trofeo en el palco del estadio Santiago Bernabéu de Madrid poco antes de las once y media de la noche.
Sus compañeros le jalearon desde el césped antes de unirse para la tradicional foto de familia. Instados por Iván de la Peña, todos los futbolistas del conjunto catalán se acercaron también a la zona ocupada por los aficionados zaragocistas para aplaudirles. En un gesto honroso, los aficionados devolvieron el saludo.
Y después, la euforia desbordada. En un club acostumbrado a sufrir incluso para mantenerse en Primera división, la Copa supo a gloria. Los 27.000 aficionados desplazados a Madrid llevaron en volandas a su equipo durante la vuelta de honor, ya con la Copa en la mano. La celebración dejó imágenes para el recuerdo: Pandiani bordeando toda la grada y agitando su camiseta y un Lotina que no podía ocultar su satisfacción.



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