Tras una temporada absolutamente aciaga, creo sinceramente que hay motivos para la esperanza. La Real Sociedad si supera el paso de las Termópilas que supone el partido del próximo sábado ante el Rácing de Santander, seguirá, lo digo con absoluto convencimiento, un año más - ojalá sea ad perpetuam- en la llamada liga de las estrellas.
Mis argumentos son dos:
1. Jose Mari Bakero ha insuflado algo más de carácter y empaque al equipo txuriurdin. El partido del Bernabéu debe suponer, en este sentido, un auténtico punto de inflexión en su trayectoria liguera.
2. Tras multitud de fichajes desafortunados, la Real Sociedad ha encontrado un auténtico mirlo blanco en Mark González. El chileno se ha echado al equipo a sus espaldas y se ha convertido en el auténtico líder que llevará a la Real a buen puerto y finiquitará todas nuestras angustias. Y eso que en junio retornará al Liverpool. A ver si aprenden algunos.