JERUSALÉN. El ministro de Defensa israelí, Shaul Mofaz, que visitó ayer la frontera israelí con la franja de Gaza, aseguró que mientras no haya tranquilidad en Israel , tampoco la habrá en Gaza, en referencia al aumento de las operaciones militares israelíes sobre los territorios palestinos en los últimos días. Hamás ofreció hace unos días a Israel «calma a cambio de calma».
Mofaz justificó que Israel se ha vito «forzado» a aumentar la respuesta contra las organizaciones terroristas ya que el Gobierno palestino, encabezado por Hamás, «está sentado ociosamente», segun cita el diario israelí Haarezt. Los bombardeos de las Fuerzas Armadas israelíes sobre la franja de Gaza continuaron ayer cuando barcos de la Armada israelí bombardearon puestos de la Policía palestina en el norte de Gaza, segun denunciaron fuentes oficiales palestinas.
El Ejército israelí, que comenzó hace seis días una campaña de arrestos en la ciudad de Naplusa, detuvo ayer a una decena de palestinos la localidad cisjordana, por soldados israelíes.
Por otro lado, el padre de Hadil Raden, la niña palestina muerta antes de ayer al caer un proyectil de la artillería israelí en su casa, en el norte de Gaza, afirmó ayer que ningún palestino disparó cohetes Al Kasam contra Israel desde su vivienda. Sin embargo, un portavoz militar aseguró que seguirán las operaciones para impedir que palestinos sigan disparando cohetes Al Kasam. EFE