OÑATI. DV. El Centro de Investigación por la Paz, para la resolución de conflictos y la reconciliación, que los franciscanos van a crear en Arantzazu es cada vez una realidad más tangible y la mejor prueba de ello es la constitución de la «Fundación Arantzazu Baketik».
Desde hace meses, un equipo coordinado por el franciscano Iñaki Beristain viene trabajando en la definición de una «escuela para la paz» que se pondrá en marcha este otoño para intentar «sanar las heridas» provocadas por la violencia en el País Vasco, además de abordar otros conflictos sociales. Ahora, se ha dado un nuevo paso adelante con la constitución de una fundación cuyo fin central y prácticamente único según explicó ayer Beristain «es la creación de este Centro por la paz en Gandiaga Topagunea».
Desde la privilegiada atalaya de Arantzazu, este polifacético fraile (trabaja en la pastoral, dirige el canto, elabora la revista del monasterio y hasta tiene un programa en ETB1) coordina la creación de este futuro centro que contará con la presencia de expertos locales e internacionales en la materia, en su mayoría seglares. Sus objetivos serán divulgar y promover el aprendizaje en la elaboración ética de conflictos; además de contribuir a que el enclave de Arantzazu y lo que representa la presencia franciscana en el mismo constituyan una referencia ética de contribución a la paz en la sociedad, en los conflictos, en la política y en el mundo.
La Escuela para la paz ofrecerá también herramientas que consoliden la pacificación en Euskadi, ayuden a la reconciliación, prevengan conflictos destructivos y asienten una cultura de derechos humanos en el seno de la sociedad vasca, sin olvidarse de prestar atención, acompañamiento, ayuda o asesoría a los conflictos olvidados y a los olvidados de los conflictos en el mundo.
Las actividades del Centro se centrarán en desarrollar estudios e investigaciones, organizar charlas, cursos, seminarios, conferencias, congresos o foros de encuentro, elaborar publicaciones, unidades didácticas o informes específicos, prestar servicios de asesoría y contribuir a iniciativas de paz internas e internacionales. Los ámbitos en que actuará serán la familia, la enseñanza, la universidad, el mundo de la empresa, los nuevos conflictos sociales, los problemas de política interna y las contiendas exteriores.
Abierto, laico y autónomo
Los franciscanos representan la iniciativa fundadora de este Centro y de la «Fundación Arantzazu Baketik». Ahora bien, el propio impulso inspirador franciscano con que cuenta el proyecto incluye la determinación de que este centro tenga un carácter abierto, laico, aconfesional y autónomo. En este sentido, el equipo directivo del Centro contará con un consejo rector y un comité asesor de composición plural.
En definitiva, el objetivo es crear un centro que, tanto al interior como al exterior de la sociedad vasca, pueda constituir una referencia ética de contribución a la paz y la reconciliación en la sociedad, en los conflictos, en la política o en la esfera internacional y en el que pueden colaborar tanto creyentes como no creyentes.
Durante las próximas semanas y meses, la Fundación que se halla en fase de constitución concretará el proyecto e irá designando a los distintos responsables del equipo directivo, el Consejo rector y el Comité asesor. Si todo discurre conforme a lo previsto, el Centro se podrá inaugurar a finales de septiembre o principios de octubre. Las obras de acondicionamiento del mismo ya se han iniciado y su finalización está prevista para finales de julio.
«La paz, la elaboración de conflictos sin violencia, la reconciliación humana, o el primado de la persona, entre otros, forman parte de los principios inspiradores del franciscanismo» explicó ayer Iñaki Beristain. Sobre estos principios, el deseo de los franciscanos es propiciar desde este Centro enclavado en Aran-tzazu «una contribución a la paz, y más concretamente a la prevención de conflictos destructivos, basada en una ética humanista». OÑATI. DV. Mientras la mayoría de los oñatiarras prepara las maletas para disfrutar de unos días de descanso fuera de Oñati, la Oficina de Turismo se dispone para la llegada de turistas que buscan precisamente aquí su desconexión con la rutina diaria. A partir de mañana, y durante toda la Semana Santa, la oficina local incrementará el servicio de visitas guiadas a dos de los monumentos más representativos del casco histórico: la Universidad y la Parroquia de San Miguel. Instalará un punto de información en la joya del renacimiento guipuzcoano de 11.00 a 14.00 y de 16.00 a 19.00 y ofrecerá visitas al claustro cada media hora. Además, a las 12.00 y a las 17.00 horas habrá visitas conjuntas a la Parroquia y a la Universidad de una hora de duración. En cuanto al horario de atención al público, la Oficina de Turismo permanecerá abierta de 10 a 14 y de 16.00 a 19.00. Más información en el teléfono 943.783453.