MADRID. El Partido Popular mostró ayer sus recelos hacia el auto del juez Juan del Olmo que descarta la implicación directa o indirecta de ETA en los atentados del 11-M. La formación dejó en manos de su grupo parlamentario –encargado de la comisión de investigación que durante el pasado año trabajó en el Congreso– las reacciones al voluminoso documento y fue el portavoz adjunto, Vicente Martínez Pujalte, quien advirtió de que se ha investigado «poco» sobre la identidad de los autores intelectuales de la masacre. El secretario de Organización del PSOE, José Blanco, señaló en cambio que las pesquisas han sido «claras y exhaustivas» y exigió al primer partido de la oposición que «apoye» la labor de los tres poderes del Estado –ejecutivo, legislativo y judicial– en su batalla contra el terrorismo.
Martínez Pujalte confesó no haber leído la resolución judicial en su integridad, pero aún así calificó de «pobre» el planteamiento de que una matanza como la perpetrada en 2004 fue planeada por «una célula a la que se le ocurrió la idea una mañana». A su juicio, Del Olmo se ha quedado corto al indagar quién estaba «por encima» de los ejecutores. La prueba es, según sus conjeturas, que el número de procesados por pertenencia a banda terrorista (29) es bajo «para un atentado de estas características». Así, nada ha cambiado en las tesis que ha venido defendiendo el principal partido de la oposición desde que se abrió la investigación parlamentaria.
El portavoz adjunto del PP en el Congreso insistió incluso en la existencia de vínculos entre los terroristas islámicos y los de ETA. «Nadie puede decir que son como el agua y el aceite porque se mezclaban en las cárceles y usaban procedimientos comunes», subrayó. La aseveración vino acompañada de una crítica al Gobierno por obviar que «algún tipo de relación sí existía». Además, la llegada de Alfredo Pérez Rubalcaba al Ministerio del Interior enterrará, a su entender, cualquier posibilidad de profundizar en el asunto.
José Blanco –que compareció en la sede del PSOE en la calle Ferraz– rechazó las dudas sembradas por el PP en torno al 11-M y le reclamó que «acepte la verdad judicial» que no quiso asumir en el Parlamento. «Debe superar su pasado de rencor y mentiras y mirar hacia el futuro», proclamó. Según su visión, el PP vive estos días en una contradicción interna entre quienes se han quedado en el «pasado», como el secretario general, Ángel Acebes, y quienes han asimilado la decisión de su presidente, Mariano Rajoy, «para alcanzar juntos el final del terrorismo».
El coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, también mostró su confianza en el trabajo del juez Del Olmo, que calificó de «riguroso e independiente», y señaló que «aún no es tarde para que este auto sirva también en el terreno político para que los principales dirigentes del PP den una muestra de responsabilidad y respeto a la justicia y a la verdad».
La presidenta de la Asociación 11-M Afectados por el Terrorismo, Pilar Manjón, afirmó, por su parte, que «por supuesto» que no da por agotada la investigación. «Nuestra idea no es recurrir el auto, pero si en él viéramos indicios que incriminen a personas o instituciones, por supuesto que no daríamos por cerrado el juicio, sino que iniciaríamos procedimientos paralelos», subrayó.
En declaraciones a RNE, manifestó su convencimiento de que este no va a ser el último juicio por el 11-M. Agregó, además, que tiene «claro» que quiere que paguen los responsables de los atentados y que en el auto se recojan «todas y cada una» de las víctimas con las cuales su asociación se ha personado y a las que representa. Asimismo, adelantó que, sin haber llegado a leer el auto, «nunca» estará de acuerdo con que se haya cerrado «en falso» el tema de Asturias, «por poner un ejemplo». Eso sí, quiso dejar claro que no van a seguir la «teoría de la conspiración», ni van a buscar «ningún tipo de ligazón» con ETA». n COLPISA