Martes, 11 de abril de 2006
 Webmail    Alertas   Boletines     Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES

POLÍTICA
Politica
Un adiós sobrio y solemne
Bono se despide de su cargo en un acto puramente militar
Un adiós sobrio y solemne
Bono abraza a uno de sus hijos, en presencia de familiares y amigos, en el acto de despedida como ministro de Defensa. [ÁNGEL DÍAZ / EFE]
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

MADRID. José Bono dio ayer a su salida del Gobierno un significado especial. El patio de armas del Cuartel General del Ejército se convirtió en el escenario de su adiós al cargo de ministro de Defensa que ha desempeñado durante dos años. No fue un simple discurso ante los Ejércitos, sino la celebración de un rito puramente militar que nunca protagonizaron su antecesores: la despedida de la enseña nacional que «simboliza a la nación -dijo- y significa soberanía, independencia, unidad e integridad». Ante la cúpula militar y representantes de todas las armas, el veterano político socialista declaró así su «profundo amor» por España y su sentido de la patria. «Gracias por vuestro silencio y por vuestra disciplina», elogió a los uniformados.

Esta vez Bono optó por el ambiente sobrio. Si su toma de posesión acabó convertida en un alarde festivo en el que participaron artistas como Raphael, Concha Velasco o Antonio Gala, su despedida fue solemne y deliberadamente emotiva, con sólo unos pocos amigos y familiares. El ministro pasó revista a las tropas, acompañado por el Jefe del Estado Mayor de la Defensa, Félix Sanz Roldán. Después, fiel a su estilo, besó la bandera y dio su última orden como máximo responsable político del Ejército. «Capitán, mande firmes -reclamó-. Soldados, marineros, Guardia Civil, ciudadanos, periodistas, todos los que sentís y queréis a España decid conmigo: ¿Viva España!» .

El discurso de Bono vino precedido por el del JEMAD, que también imprimió a sus palabras un tono apasionado. Sanz Roldán alabó la gestión del ex presidente castellano-manchego al frente del ministerio y agradeció sus «desvelos» por los miembros de las Fuerzas Armadas. «Hoy estamos mejor dotados, somos respetados y podemos desempeñar nuestro servicio a España con eficacia y orgullosos de nuestra misión», le dijo.

El alto mando militar recordó así la subida de sueldos aprobada por el Consejo de Ministros recientemente y el incremento del número de efectivos. «Te vas -añadió- como el viejo soldado de los tercios, cuando ya consideraba cumplido su trabajo».

El ministro aseguró, sin embargo, que en su marcha voluntaria deja un asunto pendiente: que los militares puedan «lucir» su uniforme por las calles para que se les mire con «respeto y afecto» por su labor «impagable» en defensa de los españoles y de la Constitución. «Antes tenemos que acabar con los terroristas, pero llenaremos a España de satisfacción», prometió. No fue su única disculpa. Bono pidió también perdón por las «ofensas» cometidas a consecuencia de sus posiciones políticas, por los ascensos merecidos que no se han cumplido bajo su mandato o por los relevos «injustos» que haya podido ordenar. «Os juro -apuntó- que fue por negligencia y no por malicia o por falta de respeto».

En el capítulo de agradecimientos, ensalzó la labor de militares, pero también recordó al Rey por su «prudencia, su capacidad, su buen consejo y por el cariño que siente y muestra por el Ejército y la Guardia Civil», y alabó el trabajo del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, al que calificó de «cómplice y aliado». La ceremonia tuvo además una anécdota fuera de protocolo. En nombre del Ejército, el JEMAD entregó a Bono, en una vitrina, el guión ministerial; una banda con la misma enseña nacional que, según el político, es la «expresión inteligente de que juntos los españoles somos más que separados». COLPISA



Vocento
Monitor de tráfico Bidegi Canal Meteo Webcam