MADRID. Luis Aragonés comenzó la preparación mundialista eligiendo el aspecto psicológico. En la penúltima convivencia antes de viajar a Alemania, el seleccionador aleccionó a sus jugadores sobre cómo tienen que encarar la cita balompédica. «Hay que saber sufrir para ganar», aseguró el Sabio de Hortaleza. Para poder aguantar en los peores momentos, se debe ser muy fuerte en el aspecto mental, según el propio Aragonés. Es la parcela que más le preocupa.
Ahora, Aragonés quiere que sus futbolistas no se acobarden ante los grandes partidos y puedan rendir al máximo. «Hay que tener el convencimiento de ganar y que vamos a pasarlo mal», insistió el seleccionador a sus jugadores y posteriormente en sala de prensa. Para conseguir que sus jugadores se centren también deben tener todos los temas con la Federación zanjados, como las primas. «Quiero que el 22 (de mayo) esté todo listo», insistió.
Curioso lo de Del Horno
La jornada de convivencia se mantuvo en los cánones establecidos. Hacia el mediodía, los jugadores se reunían en un hotel cercano a Barajas para escuchar a Aragonés y a sus colaboradores. Curiosamente, Del Horno fue de los primeros en llegar tras perderse la reunión anterior por problemas aéreos. Sólo faltaron los dos jugadores del Arsenal (Cesc y Reyes) y el del Espanyol (De la Peña), con permiso para preparar su respectivos partidos de mañana. En cambio, el zaragocista Cani, que jugará la final de Copa al igual que el espanyolista, decidió acudir a la cita.
El buen centrocampista maño, novato al igual que Gavilán, Venta, Melli y Oubiña mantuvieron una charla aparte con Luis, que les dio la bienvenida al grupo. Después, el técnico se encerró con los seis capitanes (Raúl, Casillas, Cañizares, Puyol, Baraja y Salgado) para «hablar de matices». Luego hubo una reunión colectiva. COLPISA