SAN SEBASTIÁN. DV. El tráfico en las principales carreteras de Gipuzkoa lleva camino de convertirse en caótico. La intensísima circulación que padece la red viaria se traduce en accidentes diarios (casi siempre más de uno), con el consiguiente atasco para desesperación de centenares de conductores. El último, sin ir más lejos, se produjo ayer en la Variante de Donostia y puede que para cuando el lector lea estas líneas se haya producido ya algún otro.
El riesgo de que Gipuzkoa se colapse ha llevado a la Consejería de Interior y a la Diputación a la firma de un protocolo para actuar conjuntamente cuando se producen retenciones, bien por problemas de tráfico o nevadas.
El acuerdo fue firmado ayer en San Sebastián entre el consejero de Interior, Javier Balza y el diputado general de Gipuzkoa, Joxe Joan Gonzalez de Txabarri. También lo rubricaron el viceconsejero de Seguridad, Mikel Legarda y el diputado foral para las Infraestructuras Viarias.
La principal novedad del protocolo estriba en la implicación foral en las operaciones para resolver los atascos. De esta forma, cuando ocurra un accidente y se forme una retención se establecerá un puesto de mando conjunto en el mismo lugar de la retención. Es decir, al punto del suceso se desplazará un responsable de la Ertzaintza y otro de la Diputación para tomar las decisiones precisas allí mismo. Estas pueden ser desde la movilización de grúas o maquinaria especial, hasta el desvío del tráfico por rutas alternativas o abrir la mediana para utilizar uno de los carriles de la dirección contraria.
El procedimiento se aplicará en las principales carreteras guipuzcoanas: autopista Bilbao-Behobia (A-8), Eibar-Vitoria (A-1), autovía de Navarra (A-15), N-I y autovía Beasain-Durango (Gi-632).
El sistema de puesto de mando avanzado se comenzó a utilizar en invierno para solventar los problemas provocados por las nevadas y, por tanto, ya se encuentra activo.
Los planes de actuación se completan con un sistema de comunicaciones más eficaz que, partiendo de SOS Deiak y del Centro de Gestión de Tráfico situado en Txurdinaga (dotado de cámaras de TV que reciben imágenes de las principales carreteras), sirva para tomar las decisiones precisas.
La red se completará en junio con la unificación del sistema de comunicaciones de tráfico de Gipuzkoa en el centro de control existente en Belabieta (A-15).
Rutas alternativas
El documento firmado ayer establece que en los próximos meses una mesa técnica desarrollará planes para el establecimiento de rutas alternativas para cada tramo de las carreteras citadas. El trabajo estará terminado para antes del verano.
Según señaló el consejero de Interior, se trata de disponer de «protocolos de actuación precisos para cada vial que permitan actuaciones rápidas y eficaces». Por lo que respecta al puesto de mando conjunto, afirmó que servirá para evitar «contradicciones» en la toma de decisiones. Añadió que este sistema demostró su eficacia durante el invierno.
Balza añadió que el protocolo se inscribe en el Plan de Seguridad Vial, documento «que ha permitido reducir la mortalidad en las carreteras muy por debajo del índice de la UE».
Por su parte, el diputado general de Gipuzkoa resaltó la necesidad de «plantar cara a los atascos, una de las situaciones que más sinsabores produce en la vida cotidiana de los ciudadanos».
Txabarri recordó que para 2009 la red se habrá completado con la apertura de viales de alta capacidad que servirán de alternativa a las actuales. Entre éstas se encuentran el segundo cinturón de Donostia, la autopista Eibar-Vitoria, la autovía del Urumea o las diecinueve variantes previstas en distintas localidades.