ORDIZIA. DV. Dos horas de discusión, que no aportaron especiales novedades, fue lo que ocupó el debate de la moción que presentaba la Plataforma Oiangu Bizirik en el último Pleno celebrado en el Ayuntamiento.
En su texto, la plataforma, exponía que «considerando el nivel de oposición que ha obtenido entre los ordiziarras el plan aprobado por el Ayuntamiento para la explotación del parque, debido -añadía-; a que restringe el uso público, libre y gratuito. Puede provocar un grave impacto en el equilibrio ecológico, y porque ha sido decidido sin ninguna participación ciudadana».
«Considerando -proseguía- que en el proceso llevado para realizar el plan se han dado varias faltas y errores. Y finalmente, recogiendo la recomendación del Ararteko que solicita al Ayuntamiento declare nulo el contrato firmado para adjudicar la concesión, la plataforma reclamaba la anulación de la concesión, y que se inicie el trabajo conjunto con los agentes locales: infantiles, juveniles, tercera edad, centros escolares, asociaciones, etcétera, al objeto de preparar uno nuevo que ofrezca la oportunidad de disfrutar de Oiangu de modo público y lo proteja sin ninguna exclusión».
De entrada, desde el público, Julen Agirre, miembro de Ordiziarrak Gera preguntaba si se iban a recoger en acta las intervenciones del público, indicando que hacía suyas las que expusiese Edurne Huesa, quien inmediatamente reclamaba a la Corporación aceptase la decisión del Ararteko. Si no se hace caso al Ararteko, añadía, ¿para qué está?.
«Si creeis en la participación -proseguía- abrid un proceso participativo».
Alejandra Iturrioz respondía, que no compartían la postura del Defensor del Pueblo, disconformidad que mantenían tanto los técnicos municipales como la asesoría externa a la que habían consultado el tema.
La alcaldesa informaba que el Ayuntamiento acababa de recibir el Plan Especial de Oiangu, uno de los dos trámites que debe superar el proyecto para que reciba la luz verde definitiva, trámite que adelantaba asistiría al obligado periodo de exposición pública y presentación de alegaciones.
Iturrioz insistía en que «la voluntad del Ayuntamiento era que el parque tuviera un uso, durante todo el año, libre y gratuito».
Desde el público se insistía en que el proyecto iba a representar la privatización el parque durante 50 años.
Joxe Arizmendi exponía, que «en la actual concepción del parque, en alusión a Oiangu Txiki, ya existe una utilización privada y nadie dice nada. En cualquier caso -apostillaba que- no compartía el término privado para el proyecto presentado.
Apuntaba que «si le damos carácter de reserva natural al parque, el actual uso, tal y como recogen diversos informes, es negativo». Concluía su intervención recordando que «durante años se han llevado a cabo acciones o afecciones en Oiangu; desmontes, construcción del campo de fútbol, etcétera».
Edurne Huesa retomaba la palabra para comentar que Oiangu Txiki supone un uso rural y que estaban por la labor de preservar los espacios rurales. Añadía que no se iban a negar a que se replanteara el uso del parque.
Volvieron a escucharse comentarios respecto a que el golf es un deporte de élite, que el proyecto es sinónimo de pago, que falta información, etcétera.
Manolo Iturrioz exponía que no había nada nuevo, que el tema era responsabilidad municipal y que los argumentos seguían siendo los mismos. A propósito del informe del Ararteko comentaba que «nos ha dicho que podemos asumir el proyecto como propio y hacer un campo de golf».
La falta de participación volvía a ser recurrente. Edurne Huesa comentaba que no se había debatido el tema ni en la Agenda 21, ni en el Plan estratégico.
Alejandra Iturrioz apuntaba que «tras el final de la concesión anterior cuatro personas retiraron el pliego de condiciones para poder optar a Oiangu pero al concurso sólo llegó una única propuesta». Manolo Iturrioz ponía el acento en el hecho de que «en 20 años como miembro de la Corporación nunca había habido ideas para Oiangu».
La opción a convocar un referéndum, del que se explicó su mecánica, quedaba descartada porque la Corporación no contempla esa posibilidad.
Vuelta al tema de Plan Especial, del que la alcaldesa adelantaba que habrá tiempo suficiente para que los interesados lo conozcan. Julen Agirre reclamaba un estudio independiente, petición que por parte de el máximo edil del municipio recogía como respuesta que la empresa que lo ha elaborado es independiente.
Respuesta a la que, Manolo Iturrioz añadía que se le propuso a la empresa de la que es socio, y a la vez miembro de la Plataforma, Luis Mari De Juan su realización, propuesta que declinó. El debate prosiguió por el cambio de empresa que explota el restaurante, por la politización del tema, episodio que dio lugar a la intervención de Mikel Leunda, quien visiblemente irritado por la alusión, apuntaba que como representante de Aralar venía a apoyar la moción.
Sometido el texto a votación quedaba rechazado por la unanimidad de los ediles presentes, PNV, EA y PSE-EE.