SAN SEBASTIÁN. DV. La actitud incívica de decenas de seguidores del Biarritz Olympique que subieron sus coches sobre aceras y jardines del barrio de Amara el domingo pasado no les salió gratis. Los tres vehículos del servicio de grúa municipal se emplearon a fondo esa tarde y retiraron 50 turismos mal aparcados.
El partido de cuartos de final de la Heineken Cup de rugby entre el Biarritz Olympique y el Sale Shark inglés ha generado un fuerte malestar en Amara, por la invasión de vehículos estacionados sobre aceras e, incluso, zonas verdes. El concejal de Tráfico, Ernesto Gasco, señaló ayer que desde que la Guardia Municipal comenzó a recibir denuncias vecinales las tres grúas no dieron abasto en toda la tarde retirando vehículos. Todos los turismos mal estacionados fueron sancionados, pero el servicio de grúa no pudo retirar a todos los que estaban indebidamente aparcados. No obstante, si durante un partido de la Real se llegan a retirar entre 30 y 35 vehículos, según explicó el edil, el domingo la grúa se llevó a 50 coches al depósito.
Ante la celebración de un nuevo partido de la Heineken Cup el día 22 de abril en Anoeta, fuentes de la Guardia Municipal señalaron que se va a reforzar el servicio de grúa para evitar lo sucedido el pasado domingo en Amara.
Por otro lado, los servicios de limpieza también trabajaron a destajo, aprovechando principalmente el tiempo de celebración del partido. Cuatro equipos compuestos por 12 personas, con dos camiones cisterna, un camión de recogida de contenedores y dos barredoras, actuaron en los alrededores del estadio para eliminar cuanto antes los residuos y la suciedad.
Muchos vecinos de Amara han criticado que se instalen carpas para el consumo de cerveza en los alrededores del estadio y no se dispongan igualmente váteres portátiles. El concejal de Limpieza, Alberto Rodríguez, señaló que esta decisión «hubiera servido para cubrir el expediente, pero habría sido muy poco eficaz», y argumentó que los miles de aficionados al rugby tenían suficientes urinarios en el interior del estadio y en los establecimientos hosteleros para hacer sus necesidades sin necesidad de ensuciar el barrio.