Barcelona 05/04/2006
Desde que ETA proclamó el alto el fuego permanente y después de unas primeras dudas, gana terreno la idea de que el reto de alcanzar la paz, si realmente los terroristas abandonan todo uso de la violencia, precisa de una gran dosis de complicidad entre el Gobierno y todos los partidos democráticos, entre el presidente Zapatero y todos los demás líderes políticos. Para que esa idea termine germinando, unos y otros tienen que ofrecerse garantías de mutua confianza y, básicamente, compartir información y objetivos. Eso es lo que hicieron ayer el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el lehendakari Juan José Ibarretxe (...).