Como todos los años, el centro de formación Sintesys ha traído a San Sebastián a uno de los expertos en animación en 3-D y efectos especiales que trabajan para Hollywood. En esta ocasión ha sido Eric Leven el encargado de dar una master class, a los profesores y alumnos del centro, además de entusiasmarse con la sidra. A sus 34 años, Eric Leven es supervisor de efectos especiales en el Tippett Studio, y ha trabajado en películas como Hellboy, El señor de los anillos: las dos torres, Yo Robot o Starship Troopers 2 como supervisor de efectos visuales.
- ¿Es cierto que usted estudió para astronauta?
- Sí, totalmente. Durante varios años estudié ciencia espacial, porque crecí adorando La guerra de las galaxias y eso me hacía desear saber más sobre el universo y las naves espaciales. Pero luego me di cuenta que podía canalizar todo eso a través de los efectos especiales para el cine.
- Todos los expertos en efectos especiales están marcados por 'La guerra de las galaxias', ¿no?
- Sí, al menos los de mi generación. Lo gracioso es que mi jefe trabajó en La guerra de las galaxias, y a su generación la película que les marcó fue Simbad y la princesa, con los efectos de Ray Harryhausen.
- ¿Cómo es el trabajo de un supervisor de efectos visuales?
- Lo principal es transmitir la idea de la película que tiene el director al equipo de efectos especiales, y lograr que los diferentes departamentos, que son muchos, trabajen bajo un mismo concepto. En ese equipo hay dibujantes, pintores, iluminadores, animadores y mi trabajo es coordinar que todos ellos vayan en la dirección correcta.
- ¿Esos departamentos se dividen también por personajes o por escenas de la película?
- Cada uno tiene un trabajo muy particular, lo cual es un poco frustrante para algunas personas que tienen talento para trabajar en diferentes áreas, por eso cambiamos frecuentemente a la gente de departamento. A veces el trabajo es muy rápido, pero tenemos que evitar que se haga rutinario.
- ¿Qué es lo que caracteriza a los estudios Tippett?
- Creo que destacamos en la animación de personajes, y en hacerlos moverse de una manera realista. Por ejemplo, en Las aventuras de Sharkboy y Lava Girl, dirigida por Robert Rodríguez, intervinieron diez estudios diferentes, pero nos suelen decir que se reconoce perfectamente cuáles son nuestros personajes. Otro aspecto que nos caracteriza es que trabajamos con un espíritu más artesanal que tecnológico.
- ¿El ordenador no es la herramienta principal?
- No hacemos animación manual, pero sí trabajamos a veces con modelos o miniaturas. En Evolution utilizamos fotografías de un modelo para crear el monstruo que sale del suelo. Pero normalmente la animación de personajes hay que hacerla totalmente por ordenador.
- Para un espectador es difícil distinguir y valorar ese trabajo en la maraña de efectos especiales.
- Sí, pero en nuestra profesión solemos decir que es mejor que el público no sea consciente. La gente se asombra cuando le decimos que una toma que dura cuatro segundos en pantalla nos costó dos meses de trabajo, y ahí ya está el reconocimiento.
- ¿Qué trabajo hizo en 'El señor de los anillos: las dos torres'?
- Fui parte del equipo que hizo los trolls. La secuencia en que los trolls abren la gran puerta nos llevó muchos meses de trabajo.
- ¿Y en 'Hellboy'?
- Hice efectos de animación del fuego, el agua y el humo, y fue uno de mis primeros trabajos en el estudio. También es una de las películas que más me gusta de las que he hecho.
- ¿Con qué personaje o película se siente más identificado?
- Le tengo un cariño especial a Starship Troopers 2, porque es la primera película en la que fui supervisor de efectos, y tenía un presupuesto bajísimo. Y el hecho de que lográramos hacer la película con un presupuesto imposible ya me hace sentirme orgulloso. La vio poca gente, pero para mí fue algo importante. En la primera, Starship Troopers, hice efectos de explosiones, lo cual es muy divertido, porque es como cuando eres pequeño y juegas a explotar cosas en el patio de tu casa.
- ¿Cuánta gente trabaja en un estudio como el que usted supervisa?
- Depende de cada proyecto, pueden ser entre veinte personas para una película como Starship Troopers 2 o sesenta para Hellboy.
- ¿Cuando trabaja en unos efectos, sabe cómo va a ser el resto de la película?
- Normalmente sólo conoces aquello en lo que estás trabajando. Cuando vas a ver la película y ves que todo funciona, es una gozada.
- ¿Y también hay decepciones?
- Cuando fuimos a ver Matrix Revolutions íbamos muy excitados, porque estábamos muy orgullos del trabajo que habíamos hecho, pero luego la película... bueno, no era tan buena como la primera. Pero es parte del trabajo, nosotros no podemos controlar la historia, por ejemplo.
- ¿Cuál es la enseñanza principal de sus clases?
- En este trabajo el arte tiene tanta importancia como la tecnología, los efectos no los hace el ordenador por sí solo. Antes, uno lo tenía que hacer todo, filmando fotograma a fotograma los modelos. El ordenador te facilita ese trabajo, pero si dejas demasiado en manos de la tecnología, todo lo que hagas tendrá el mismo aspecto. El ordenador es sólo una herramienta y hay que saber alejarse de él. Para estudiar animación por ordenador viene bien saber de fotografía, escultura o pintura.