58 trabajadoras de la limpieza han protagonizado una huelga de más de 70 días de duración. Un proceso reivindicativo que ha resultado agotador para todas las partes que se han visto afectadas por él mismo.
Muchas de las cosas ocurridas a lo largo de tantas semanas han trascendido más allá de las declaraciones en los medios, las movilizaciones de protesta y las numerosímas reuniones en las que han intervenido Ayuntamiento, AMPAs, colegios, trabajadoras, sindicatos y empresas.
No hay que olvidar que con motivo de la huelga, muchos alumnos de colegios públicos de Primaria tuvieron que dejar de asistir a clase, que Elatzeta se vio obligada a cerrar varios días sus aulas de 2 y 3 años, que más de 2.500 personas se movilizaron en una manifestación por el centro de la ciudad para pedir soluciones ni que tanto el Ayuntamiento como los sindicatos y las trabajadoras han acabado echando mano de los juzgados.
La crispación, incluidos insultos y amenazas varias, tocó techo en los días en los que el Ayuntamiento inició los trámites para rescindir los contratos y municipalizar el servicio. Fue un momento en el que el acuerdo pareció imposible. Ahora, aunque éste se haya alcanzado, aún queda por ver si los trámites judiciales que iniciaron unos y otros continúan adelante o se retiran las denuncias.