MELBOURNE. DV. La mañana deparó varias fotocopias en imágenes. Cada vez que la carrera se detuvo, el coche de seguridad ingresó en la pista y condujo a los potentes monoplazas, Fernando Alonso cobró algún tipo de ventaja. Por ahí mostró su superioridad, en las vueltas de apariencia inocua, las que llevan a los bólidos como ovejas detrás de su pastor. El asturiano perdió la ventaja en segundos que tenía con Button y Raikkonen, pero consiguió restablecerlas en las diferentes salidas lanzadas.
Cuatro veces se paró la prueba y otras tantas hubo que reemprender la marcha. Y siempre extrajo beneficios el piloto asturiano. Sucedió así, según explicó poco después de bajarse del monoplaza tras haberse impuesto de manera contundente: «Después de cada parada me iba muy fácil de los demás. A Button no me resultó difícil adelantarle. De hecho tuve que levantar el pie en la recta para no comérmelo. Y en los otros safety car conseguí engañarlos».
Hubo tres paradas y el asturiano hizo tres cosas diferentes para que no le pillaran el truco. Por ahí conquistó Alonso unos segundos respecto a Jenson Button o Kimi Raikkonen, pero no fue esa la clave de la carrera, sino su impresionante ritmo de carrera. Del giro decimotercero al decimoséptimo fue marcando el mejor tiempo de forma encadenada. Hasta que llegó Raikkonen y estableció la vuelta rápida a quince kilómetros del final. Era sólo una anécdota. El asturiano fue dueño y señor de la prueba.
Raikkonen se lamenta
Raikkonen parecía otro al término de la prueba. Sus constantes infortunios le habían borrado la sonrisa de su cara, pero ayer se demostró a sí mismo que por conducción y por el nivel de su escudería, puede plantarle cara a Alonso. Se mostraba ambicioso e inconformista. «Me incomoda no haber ganado porque ahora estamos convencidos de que tenemos un coche al nivel de los Renault», aseguró.
«Realmente iba muy rápido y en el último coche de seguridad un Midland entre Fernando y yo me ha parado la progresión». Kimi se sitúa en la tercera posición, empatado a puntos con Giancarlo Fisichella.
Fisichella, «frustrado»
El compañero de Alonso tenía sentimientos «encontrados». «Es estupendo salir desde boxes y terminar quinto, sobre todo de la forma cómo ha sido, pero también debo reconocer que tenía un coche para luchar por la victoria con Fernando, así que me siento frustrado. En la salida, el motor se caló, y tuve que ir hasta los boxes. Luego, durante la primera parte no tuve telemetría, así que tenía que ir dando a los ingenieros los datos del combustible que llevaba en cada momento. Ha sido una pena».