SAN SEBASTIÁN. DV. Veinticinco ciclistas vascos tomarán la salida hoy en la 46ª edición de la Vuelta al País Vasco en Irun. Es el catorce por ciento del pelotón, un porcentaje alto dentro de la amalgama de países e idiomas en el que se ha convertido el ciclismo actual. Se trata de una cifra similar a la de ediciones anteriores. Nuestro ciclismo siempre está bien representado en su carrera, donde suele cobrar gran protagonismo.
La distribución por territorios favorece a Bizkaia y Gipuzkoa, con ocho corredores cada uno. Navarra presenta a seis y Araba se queda con tres. Ya no están los hermanos González de Galdeano, Álvaro e Igor, dos clásicos alaveses en la década de los noventa y en este inicio del siglo XXI.
Los veinticinco ciclistas vascos se encuentran repartidos en nueve equipos. Destaca, como es normal, Euskaltel-Euskadi con siete. Sólo Samuel Sánchez procede de otra comunidad, Asturias, aunque su vínculo con Euskadi ha sido muy estrecho desde que dio el salto al campo aficionado.
Le siguen Liberty y Kaiku, con cuatro corredores cada uno, mientras que el conjunto francés Ag2r presenta tres. Llama la atención que Caisse d'Epargne-Illes Balears, estructura que se ha nutrido tradicionalmente de la cantera vasca, acuda solamente con dos de este territorio.
Nuestro ciclismo se presenta en la línea de salida de Irun con seis victorias en su haber esta temporada. Patxi Vila venció en una etapa de la París-Niza, con final en Saint-Etienne. Además, terminó segundo en la general final por detrás de Floyd Landis. Es el mejor resultado cosechado en este arranque de 2006.
Igor Astarloa ha ganado la Milán-Turín; Jon Bru, dos etapas del Gran Premio Internacional de Portugal, Alberto Martínez, la contrarreloj del Criterium Internacional; y Chente García, una etapa de la Vuelta a Castilla y León.
Dos de estos cinco vencedores, Patxi Vila y Jon Bru, forman parte del pelotón de la Vuelta al País Vasco ya que corren sus equipos: Lampre, el de Vila, gracias a la licencia ProTour, y Kaiku, el de Bru, merced a la invitación cursada por Organizaciones Deportivas EL DIARIO VASCO. Curiosamente, los dos son navarros y del mismo pueblo, Bera.
Igor Astarloa y Alberto Martínez pertenecen a conjuntos, Barloworld y Agritubel, respectivamente, que se encuentran fuera del ProTour y ello les imposibilita tomar parte en una carrera que les gusta y en la que han cuajado actuaciones destacadas. Chente García, por su parte, no está en el ocho de Caisse d'Epargne, que le prefiere en otras pruebas.
Seis ganadores vascos
Pese al indudable protagonismo de los ciclistas vascos en su ronda, la lista de ganadores absolutos es reducida, lo que confirma la talla de la participación internacional de esta carrera. Sólo hay seis. Y únicamente Julián Gorospe ha vencido por partida doble.
El vizcaíno Luis Pedro Santamarina estrenó el palmarés en 1970. Santamarina era de Gallarta y destacaba por sus dotes para la contrarreloj. Corredor «fino» según quienes corrían con él, se defendía en todos los terrenos. Llegó a ser campeón de España en Sabadell, título logrado en la prueba en la que falleció el llorado Valentín Uriona.
El año que ganó Santamarina el podio fue completamente vasco ya que Jesús Aranzabal finalizó segundo y Andrés Gandarias, tercero. En la edición anterior, la de 1969, Patxi Gabika fue segundo detrás de un tal Jacques Anquetil, ganador de cinco Tours. Eran otros tiempos.
Miguel Mari Lasa tomó el relevo de Santamarina en 1974, en una edición resuelta el último día, en la llegada al velódromo de Anoeta. Decidieron las bonificaciones. Jesús Manzaneque llegó como líder a la etapa final, que terminaba en Donostia. Sin embargo, su renta era tan corta que a Lasa le bastaba con quedar por delante del manchego, siempre que cogiera bonificación. En el túnel de entrada al velódromo hubo sus más y sus menos, incluida una caída. Miguel Mari Lasa pudo salvarse de ella y, con la colaboración de su compañero Txomin Perurena, ganó la etapa por delante del propio Manzaneque. Otra curiosidad: Perurena ganó cuatro de las seis etapas de ese año.
Julián Gorospe fue el siguiente vasco en subir a lo más alto del podio de la Vuelta al País Vasco. Lo hizo por partida doble, en 1983 y 1990. El de Mañaria preparaba con mimo esta carrera, situada entonces pocos días antes del comienzo de la Vuelta a España, que se disputaba entre abril y mayo.
Pello Ruiz Cabestany se intercaló en 1985 con una victoria brillante. Batió en Beasain al mismísimo Greg Lemond, que posteriormente ganó tres Tour de Francia.
Después del segundo triunfo de Gorospe, en 1990, hubo que esperar doce años para asistir a otro éxito absoluto de alguno de nuestros ciclistas. Aitor Osa venció en 2002 como lo han hecho los grandes de esta carrera, con mal tiempo. Marcó la diferencia bajo la nieve, camino de Altsasu.
Un año después, 2003, Iban Mayo se impuso con brillantez, tras conseguir tres victorias de etapa. Dominó Euskaltel-Euskadi pese a la dura resistencia presentada por Tyler Hamilton.
Precisamente el triunfo de etapa de Mayo en la contrarreloj de Hondarribia, hace tres años, es el último obtenido por un ciclista vasco en nuestra ronda. Toca volver a esa senda.