SAN SEBASTIÁN. DV. Alejandro Valverde llega a la Vuelta al País Vasco después de realizar un comienzo de temporada ilusionante, muy controlado, buscando que su mejor estado de forma llegue en abril. La carrera parece especialmente diseñada para él, con un buen número de etapas en las que puede brillar. Conoce las carreteras de Euskadi desde que era cadete. Ha ganado cuatro etapas, ha sido quinto en la general y líder varios años, lo que le convierte en un potencial vencedor de una prueba que se adapta perfectamente a sus condiciones como ciclista.
- ¿En qué estado de forma se encuentra antes del inicio de la Vuelta al País Vasco?
- Bueno. Después de la Vuelta a Murcia he podido entrenar bien. He mezclado calidad con entrenamientos de cinco o seis horas, con días de tres horas mucho más intensos. He estando trabajando con 29 grados de temperatura, en muy buenas condiciones
- ¿Con qué idea acude usted a la carrera?
- Con la de intentar ganar alguna etapa.
- ¿Cuál?
- No lo sé. Todas son duras, algunas muy duras. La verdad es que me gustan todas. Desde el primero día hasta el último.
- ¿Ha mirado las etapas?
- Sobre todo las dos primeras. Erlaitz y Jaizkibel los conozco bien. Es un final muy complicado. Se romperá el pelotón sin querer y llegará a la meta todo muy roto. No creo que decida el ganador, pero sí quién no va a poder ganar la Vuelta.
- La etapa de Segura, ¿qué piensa de ella?
- También es peligrosa, sobre todo el final. Supongo que habré pasado por esos puertos. Sólo con ver el perfil ya te haces una idea de lo que te puedes encontrar. También conozco la etapa de Vitoria, la única en la que puede llegar un pelotón grande de 70 u 80 corredores a la meta. En las demás no llegará en ninguna mucha gente. Serán grupos cortos.
- Y la general final, ¿la descarta?
- No, pero no me veo para disputarla, al menos antes de comenzar la prueba. Hay que ver cómo está la gente. Ahora mismo no tengo referencias.
- ¿La contrarreloj de Zalla le perjudica?
- No me beneficia, pero es una crono que no es totalmente llana, por lo que puede ser un un buen test para ver cómo llevo los entrenamientos con la bicicleta contrarreloj, el cambio de posición. Al menos es dura y eso es mejor para los que no somos especialistas.
- Usted ha corrido desde cadetes en Gipuzkoa y se le han dado muy bien estos recorridos, ¿ por qué?
- No lo sé, pero es verdad lo que dices. Siempre se me ha dado bien este terreno. Es duro, selectivo. En la Vuelta al País Vasco no he ganado la general, todavía, pero siempre he andado muy a gusto. No son llegadas masivas al sprint, hay dureza y eso hace de filtro para muchos corredores. Paso bien ese tipo de puertos, no hay un sprinter. Yo creo que son varias cosas las que se juntan.
- ¿Qué favoritos ve para poder ganar la prueba en Zalla?
- No he tenido enfrentamientos directos con muchos de ellos. Di Luca por ejemplo no sé cómo se encuentra. El recorrido le va muy bien. Rebellin es otro de los que va a estar delante seguro. Estos trazados parecen hechos para él. Seguro que hay más gente que está a tope.
- ¿Da la impresión de que no le importa mucho los rivales que pueda tener?
- No es eso. Sí me importan, pero es que me falta competición directa con ellos para saber cómo están y tampoco me he preocupado mucho de la gente que va a correr. Ya tendré tiempo de mirar la lista de participantes.
- ¿La carrera en general que le parece?¿Es tan dura como se dice?
- Es dura, pero sobre todo de mucha tensión. El que quiera ganar va a tener que estar todos los días delante y eso genera mucha tensión cuando las carreteras son estrechas y el pelotón se corta. Todo el mundo quiere estar delante.
- Desde que ha pasado a profesionales ha corrido siempre la prueba, ¿por qué?
- La verdad es que desde el primer año, con Kelme, siempre he estado en la Vuelta al País Vasco, lo que me permite conocer muy bien la carrera. Me gusta mucho.
- En la Vuelta a Murcia usted tenía una etapa controlada que quería ganar, ¿la tiene también aquí?
- No, aunque si la tuviese tampoco lo iba a decir. En Murcia la etapa que finalizó en Alhama discurría por mi zona habitual de entrenamientos, por lo que la conocía muy bien, tanto las subidas como las bajadas.
- Desde la Vuelta a Murcia no ha corrido más que la Milán-San Remo, ¿tiene ganas de competición?
- Sí, la verdad es que tengo ganas de correr. Estoy tranquilo y a mí me gusta competir. No he corrido mucho. Hice tres días de la Challange de Mallorca, la Clásica de Almería, la Vuelta a Murcia y la Milán-San Remo.
- En total, 10 días de competición, ¿no son pocos?
- En abril cambiará la situación. Será un mes más completo. Además del G.P. de Estella y de la Vuelta al País Vasco correré las clásicas, Amstel Gold Race, Flecha Valona y Lieja-Bastogne-Lieja. Luego haré Romandía. Más tarde estaré en el Dauphiné Liberé y el Campeonato de España antes del Tour. Es lo que había programado.
- ¿Y luego?
- Ni lo sé. Primero quiero acabar esa primera parte de la temporada, ver cómo me han ido las cosas y luego ya veremos. El Mundial me gustaría correrlo, pero hay que ver cómo estoy para esa fechas. Por eso he empezado más tranquilo el año. El año pasado lo comencé más fuerte. El problema es que me pongo muy rápido en forma, me caliento entrenando y luego se te hace muy largo. No sé, a ver si es verdad que este año he ido más tranquilo.