SAN SEBASTIÁN. DV. Hace apenas una semana, el partido del próximo sábado en el Bernabéu se veía como un trámite imposible entre dos encuentros decisivos en Anoeta, pero el triunfo ante el Málaga ha cambiado el estado anímico de la Real y ha variado también la percepción ante el encuentro de Madrid. Ahora el equipo está convencido de poder competir de igual a igual con el segundo clasificado y viajará al campo madrileño con el firme propósito de sumar tres puntos que permitirían a la Real abandonar los puestos de descenso.
Así lo anunció José Mari Bakero tras el encuentro del sábado en Anoeta: «El partido del Bernabéu se presenta ahora como un reto bonito para mí y para todos los jugadores. Que a nadie le quepa la menor duda de que la Real irá a ganar a Madrid, porque este equipo tiene calidad para hacerlo». El entrenador dio ante el Málaga con un once titular que mejoró ostensiblemente la imagen ofrecida una semana antes en Getafe, pero ahora se plantea la duda de si el mismo equipo que sirvió para superar al colista sirve también para jugar en uno de los campos más difíciles del mundo.
Cuando accedió al banquillo, Bakero advirtió que no cree tanto en los sistemas como en los jugadores que les dan forma. También anunció que en muchos casos el juego de la Real estaría condicionado por el rival que tuviera enfrente. Teniendo esto en cuenta, habrá que ver durante la semana cómo decide afrontar el encuentro del Bernabéu, porque el planteamiento del encuentro debería ser diferente. Ante el Málaga la Real estaba obligada a ganar y llevar la iniciativa en el juego, pero es probable que en Madrid deba jugar el papel contrario, ante un equipo que apura sus oportunidades de hacerse con el título de Liga.
Un once muy ofensivo
El equipo que ganó al Málaga estaba formado por un once con un claro componente ofensivo, con cinco jugadores colocados por delante del balón en casi todo momento. Garitano volvió al equipo y fortaleció el centro del campo, pero la apuesta de Bakero por Novo en el doble pivote fue clave para dotar al once de una mayor proyección ofensiva y de más posesión de balón.
Las bandas ocupadas por Mark González y Xabi Prieto y la delantera formada por Nihat y Skoubo terminaron por ofrecer un poder ofensivo que se concretó en la goleada final al Málaga (3-0), la mayor de la temporada junto a la endosada al Getafe en la primera vuelta, con el mismo resultado.
Ahora la principal duda radica en si el técnico dará continuidad al once que supo jugar al Málaga o lo reforzará defensivamente para hacer frente al Real Madrid. La vuelta de Viáfara tras cumplir un partido de sanción podría hacer que Bakero se decantase incluso por recuperar el sistema de cinco defensas que planteó en Getafe, y que no ofreció el rendimiento esperado en parte por el escaso tiempo de asimilación que tuvo el equipo para ponerlo en práctica.
Juegue quien juegue y lo haga en la posición que lo haga, lo fundamental para la Real es que ha recuperado un estado anímico positivo imprescindible para abandonar los puestos de descenso. Una reactivación psicológica que le permite afrontar la siempre difícil visita al Bernabéu convencida de la victoria.