Hace 25 años por estas fechas, en el acotado del río Araxes se celebró la séptima edición del campeonato de Gipuzkoa de pesca de trucha, con un total de 126 concursantes en las tres categorías de participación. Se calificó de impecable la organización, a cargo de la sociedad 'Tolosako Arran-tzaleak', cuyos representantes destacaron en la categoría de 8 a 10 años, ya que los tres primeros clasificados, por este orden, Daniel Oyarzábal Arana, Daniel Márquez Ropero y Antonio Uriarte Pérez, pertenecían a la entidad organizadora tolosana, que también quedaría vencedora por equipos, con Daniel Márquez, Ion Gil Arancegui y Jesús Olano Odriozola. En categoría de 11 a 13 años, los componentes de 'Tolosako Arran-tzaleak', Jesús Bernabé Bengoetxea y Pedro María Olano Odriozola ocuparon respectivamente los puestos segundo y tercero de la clasificación. Y en categoría de 14 años, la entidad tolosana clasificó en los puestos segundo, tercero y quinto a sus componentes, José Luis Peciña Aguirre, Antonio Zalakain Iturrioz y Francisco Javier Uriarte Urruzola, respectivamente, a la vez que vencía por equipos, con José Luis Peciña Aguirre, J.A. Sorarrain Beldarrain y Aitor Zubiría Guzmán.
El Ayuntamiento aprobaba la edición de 3.000 ejemplares del plano callejero de Tolosa, en presupuesto presentado por la firma Sortu, al precio de 109,14 pesetas ejemplar. Aprobaba, también, un presupuesto de 55.000 pesetas, ofertado para la reparación del tejado de la capilla del cementerio municipal de San Blas que se hallaba en muy malas condiciones.
La Corporación tolosana aprobaba, a través de su Comisión Permanente, la liquidación del presupuesto ordinario correspondiente al ejercicio anterior de 1980. Se señalaba que la existencia en caja en 31 de diciembre de 1980 era de 10.170.897 pesetas y que los restos por cobrar en igual fecha tenían un total de 23. 445.648 pesetas. Como quiera que los restos por pagar en 31 de diciembre de 1980 eran de 30.888.082 pesetas, el ejercicio se cerraba con un superávit de 2.728.463 pesetas.
La 'Asociaciación de Cazadores de Tolosa' acordó y realizó la puesta en libertad de 30 parejas de faisanes en los montes de nuestra comarca tolosana, en el deseo de repoblar con algo de caza una zona bastante depauperada en el aspecto cinegético. Por supuesto, la iniciativa se acogió con complacencia en el mundillo de los 'eiztaris' de la comarca.