«Estoy realmente satisfecha y encantada de la vida. Al empezar este cursillo tenía un propósito muy claro y era que quería definitivamente dejar de fumar, sobre todo, por salud porque se oyen muchas cosas sobre el cáncer. Lo he conseguido, aunque he de reconocer que no ha sido fácil. Dejar el cigarrillo de la mañana me ha costado y mucho porque yo empezaba el día con el tabaco. Fumaba un paquete diario. En este cursillo se nos ha enseñado gradualmente a no depender del tabaco y al principio fue bastante duro porque hay que acostumbrarse a cambiar hábitos en tu vida cotidiana que has venido realizando durante muchos años. He pasado algunos momentos de ansiedad pero en casa he contado siempre con el apoyo de mi familia, sobre todo de marido, que no fuma, y me ha animado en todo este proceso. Ahora él también está encantando. Tengo que decir que a mí me ha venido muy bien acudir a este curso-terapia porque de forma individual no sé si hubiera sido capaz de dejar de fumar».
«Por supuesto que no se trata de un curso 'milagroso' ya que el primer requisito indispensable de lograr el éxito y de ganar la batalla al cigarro es que la persona, que acuda a un curso de este tipo, quiera sinceramente abandonar el tabaco, de lo contrario no sirve de nada».
«He de confesar que hace unos 15 años estuve sin fumar durante todo un año. En el segundo intento lo dejé durante dos años y medio y volví a recaer. Espero que esta tercera vez sea la definitiva, estoy convencida de ello».