El ex boxeador estadounidense Mike Tyson iba a ser nombrado «ciudadano honorífico» por la ciudad china de Luodian, pero las autoridades de la localidad se han echado atrás en el último momento porque no están seguras de que sea bueno para la imagen local, informó ayer el diario oficialista China Daily. Tyson se encuentra estos días en Shanghai, en el este del país, donde el viernes inauguró un local Snatch del que es copropietario, y tenía en su agenda recibir un homenaje en la cercana Luodian, pero los líderes locales han cambiado de idea.
«Sería inapropiado», aseguró el teniente alcalde de Luodian, Wang Qiquan, quien añadió que no es bueno dar honores a alguien que nunca ha estado en la ciudad ni ha hecho contribución alguna a ella. «Además, ha estado involucrado en demasiados escándalos legales y deportivos», añadió Wang para justificar la marcha atrás dada por el consistorio.
Mike Tyson, ex campeón mundial de los pesos pesados, cumplió tres años de prisión por violación, y protagonizó uno de los escándalos deportivos más sonados de los 90 al arrancar de un mordisco parte de la oreja de su gran rival Evander Holyfield, en el combate por el título mundial. El boxeador se reunió ayer con el abad de un templo budista shanghainés, un encuentro en el que, según los periódicos locales, Tyson y el líder religioso hablaron de «los problemas que atenazan al mundo».