A un nombre como el suyo, Rodrigo de Vera, le va que ni pintada la profesión de músico. Por ahora, ser pianista es un sueño de futuro al que dedica, siempre que puede, cuatro horas diarias. Tiene 17 años, es zurdo y ha ganado el Concurso Internacional de Piano Ciudad de San Sebastián, en la categoría de Medio 3. La Fundación Lartuondo le ha otorgado la beca al guipuzcoano mejor clasificado.
- No es la primera vez que gana este concurso.
- No, no. De seis veces que me he presentado, he ganado cuatro. Es porque he ido paso a paso. Siempre me he apuntado en mi categoría, nunca en una superior. Y he asegurado.
- ¿Su afición le viene de familia o es el primer músico de su casa?
- No, no hay músicos en mi familia, que yo sepa. Pero mis padres habían oído que la música forma a las personas y a los siete años me matricularon en Burgos, donde vivíamos. A final de curso, hubo una audición. Ellos no sabían qué instrumento elegir y yo tampoco. Fue mi primera profesora la que le dijo a mi madre: 'Tu hijo es pianista'. Y así empecé. Ese mismo año, trasladaron a mi padre, que trabaja en Renfe, a Irun. Yo le veía una vez por semana y no me parecía suficiente así que nos vinimos todos aquí. Me apunté en la Escuela de Música y luego seguí en el Conservatorio. Este año termino el Grado Medio y el próximo curso continuaré estudiando en San Sebastián.
- El piano es un instrumento muy exigente. ¿Cuánto tiempo le dedica cada día?
- La primera vez que vi a Françoise Doué, mi profesora particular, me hizo esa misma pregunta. Yo le contesté: 'Me cuesta llegar a dos horas'. Y ella me dijo: 'Si quieres que te dé clase, tendrás que dedicarle cuatro horas todos los días'. Eso es lo que hago, siempre que puedo. Estoy estudiando, a la vez, el Bachillerato Musical en el Pío Baroja y quiero presentarme a la selectividad. Llegar a todo no es fácil, pero lo intento.
- ¿Cómo ve su futuro profesional?
- Seguiré tocando el piano, si me va bien. Este instrumento es muy exigente, pero tiene muchas salidas profesionales. Entrar en una orquesta es lo más difícil porque suelen tener un pianista fijo para varios años. Pero puedes dar conciertos por tu cuenta, acompañar o dedicarte a la enseñanza.Yo quiero hacer la selectividad, para tener otras salidas, por si acaso. Pero lo que más me gustaría es dedicarme a la música.