ARRASATE. DV. El 31 de diciembre del año 2007 se cumplirán exactamente 40 años del último viaje del Vasco-Navarro, el histórico ferrocarril que comunicaba el valle del Deba con la llanada alavesa y Navarra (iba hasta Estella) y con el tren la costa (el antiguo Vascongado, actualmente Euskotren, con trasbordo en Maltzaga).
Y justo en el cuadragésimo aniversario de la supresión del humilde y añorado Vasco-Navarro comenzarán las ambiciosas obras para la construcción del primer tramo del tranvía del Alto Deba. La nueva infraestructura ferroviaria de la comarca se estrenaría, si los plazos barajados por el Gobierno vasco se cumplen, con la inauguración en 2009 del primer trayecto entre Aretxabaleta y Bergara.
La villa mahonera podría así, 90 años más tarde, volver a dar la bienvenida al ferrocarril. En 1929 lo hizo con la llegada del Vasco-Navarro, cuyas obras, procedentes de Vitoria, avanzaban valle abajo desde Leintz Gatzaga (1889), Eskoriatza (1915) y Mondragón (1918).
Transcurrido casi un siglo, las necesidades de comunicación del valle del Deba vuelven nuevamente a requerir del ferrocarril. Hace casi cien años la llegada del tren supuso una indudable revolución para las comunicaciones. En la actualidad las ventajas de este medio de transporte son de nuevo poco menos que revolucionarias para una próspera comarca a punto de «morir» víctima de un tráfico insoportable, con continuas congestiones, falta crónica de aparcamiento, contaminación galopante
Fue la propia consejera de Transportes del Gobierno vasco, Nuria López de Gereñu, quien apuntaba al año 2007 como fecha de inicio de las obras del tranvía.
Dos años y 113.270 millones de euros (18.846 millones de pesetas) más tarde, el tren podría volver a circular entre los 15.742 metros de vía doble que unirán Aretxabaleta y Bergara.
Una segunda fase, para la que nadie se ha atrevido aún a fijar fecha, prolongará la vía férrea desde Aretxabaleta hasta Eskoria- tza, con 2.055 metros de vía doble y 592 de vía única, y un total de 3 paradas en ese recorrido. Esta obra tiene un presupuesto estimado de 15.923.585 euros (2.649 millones de pesetas).
Una tercer fase llevará la ferrovía desde San Prudencio hasta Oñati, en un trazado de 7.447 metros de vía doble y 2.220 de vía única. El número de paradas previstas asciende a diez, y el coste estimado de esta fase se cifra en 50.666.738 euros (8.430 millones de pesetas).
Para más adelante quedaría una eventual cuarta fase, aún sin trazado ni presupuesto, que conectaría el tranvía del Alto Deba con Maltzaga, donde enlazaría con el ferrocarril de Euskotren.
En resumen, el regreso del tren, en este caso tranvía, al Alto Deba después de 40 años, nos va a salir a los contribuyentes por la astronómica cifra de 179.868.790 euros (casi 30.000 millones de pesetas). Y eso sin contar el trayecto Bergara-Maltzaga.
28 kilómetros
El tranvía del Alto Deba, una vez completadas y en servicio sus tres fases, tendrá un recorrido total de 28.056 metros. Desde Bergara hasta Eskoriatza, y desde San Prudencio a Oñati, el futuro ferrocarril realizará 32 paradas. Cada apeadero tendrá una longitud de treinta metros y el ancho de vía por el que circulará el tranvía será de 1 metro de ancho, aunque el trazado completo será de doble vía.
Con una velocidad máxima de 30 kilómetros hora en trayectos peatonales, 50 kilómetros por hora en recorridos urbanos y 80 en interurbanos, el tranvía empleará 9,7 minutos en recorrer el trayecto urbano de Bergara; 7,3 minutos en llegar hasta Arrasate; en cruzar todo el trayecto urbano de la villa cerrajera consumirá otros 11,1 minutos; en 1,7 minutos el tranvía se plantará en Aretxabaleta, cuyo casco urbano atravesará en otros 3,8 minutos; cubrir el tramo interurbano entre Aretxabaleta y Eskoriatza le llevará otros 1,9 minutos; en cruzar casco urbano de esta localidad invertirá 3,3 minutos.
Así pues, el tranvía empleará 38,8 minutos en recorrer los poco más de 18 kilómetros que separan Bergara de Eskoriatza.
En lo que respecta al ramal en dirección a Oñati, los tiempos previstos son de 5,5 minutos para el trayecto interurbano San Prudencio-Oñati; y otros 14,3 en recorrer el casco urbano de la localidad txantxikuarra.
120 personas
Las unidades del tranvía que circularán por el Alto Deba ten- drán una longitud de 18,6 me- tros, y su capacidad de trans- porte será de 120 plazas, de ellas 50 sentadas y 70 de pie.
Las previsiones que barajan los responsables del departamento de Transportes del Gobierno vasco hablan de 4.200.000 viajeros al año para la primera fase del futuro ferrocarril (Eskoriatza-Bergara). Según las estimaciones que manejan, 30.000 de los 45.000 habitantes de Bergara, Arrasate y Aretxabaleta tendrán una parada del tranvía a menos de cinco minutos de su domicilio.
El tranvía está pensado para convivir de forma amable con vehículos y peatones, aunque a nadie se le oculta que, como con cualquier otra forma de transporte, el riesgo de atropellos siempre estará presente.
En cuanto a su afección con la circulación de turismos, la implantación del tranvía conllevará una considerable reducción en el número de plazas de estacionamiento en todo su recorrido urbano. También limitará el tráfico rodado de turismos, pero se trata de dos afecciones «lógicas», a juicio de los responsables de transporte, «porque de lo que se trata es de conseguir que el tranvía se convierta en la alternativa al coche».