LONDRES. La secretaria de Estado de EE UU, Condoleezza Rice , admitió anoche en Londres que su país ha cometido «miles de errores tácticos» en Irak, pero reafirmó que fue un acierto apartar al ex presidente iraquí Sadam Hussein del poder. Rice hizo esas declaraciones a la Radio 4 de la cadena británica BBC, tras ofrecer una conferencia sobre asuntos exteriores en la ciudad de Blackburn, en el noroeste de Inglaterra y circunscripción de su colega británico y anfitrión, Jack Straw. «Sé que hemos cometido errores tácticos, miles de ellos, estoy segura», recalcó Rice.
La jefa de la diplomacia estadounidense consideró que, al mirar hacia atrás en la Historia, «se te juzga por si tomaste las decisiones estratégicas correctas» y, en su opinión, la invasión de Irak fue «la decisión estratégica correcta». «Creo firmemente que fue la decisión estratégica correcta, que Sadam (Hussein) había sido una amenaza para la comunidad internacional durante mucho tiempo», insistió.
Por otra parte, durante una conferencia sobre política exterior en la ciudad de Blackburn, Rice subrayó que «el presidente (George W.) Bush ha declarado inequívocamente, como también he hecho yo, que Estados Unidos es un país de leyes y que no permitimos que ningún norteamericano, ya sea en nuestro país o en el extranjero, practique la tortura».
«No tenemos ningún deseo de ser el carcelero del mundo. Queremos que los terroristas a los que capturamos sean juzgados por sus crímenes», agregó, en referencia a las críticas por la situación de indefensión de los presos en la base de Guantánamo (Cuba).
Sobre la crisis con Teherán, aseguró que Washington no descarta ninguna opción, incluida la militar, en el conflicto nuclear con Irán, pero precisó que el uso de la fuerza «no figura ahora en la agenda», dijo Rice en una rueda de prensa conjunta con Straw.
La presencia de Rice en suelo británico, devolución de la visita que hizo a su Alabama natal su colega británico, se ha visto empañada desde el principio por las protestas de los grupos contrarios a la guerra de Irak. Vestidos con monos naranjas como los de los presos de Guantánamo y cargados con un féretro con la bandera de EE UU, medio centenar de estudiantes protestaron ayer por la presencia en Liverpool de Rice.
Los jóvenes se manifestaron ante el Instituto de Artes Escénicas, impulsado por el ex beatle Paul McCartney y cuya entrada estaba protegida por una barrera de cien policías. La jefa de la diplomacia norteamericana, que iba acompañada de su colega británico y anfitrión, Jack Straw, entró sonriendo en el edificio mientras escuchaba los gritos repetidos de «Vete, vete Condi Rice». Ante estas protestas, la jefa de la diplomacia de EE UU declaró que «esto es parte de la democracia». AGENCIAS