Si uno llega al taller de Juan Ignacio (Alai) con la bici al hombro, podrá bajarla por la rampa de la otra entrada que da a Ferrerías, al Txamarta, el Fair Play y la tienda de mascotas diversas. Allá donde ensayaban Rafa Berrio y su banda.
- ¿Anda, qué curioso! Su local coincide puerta con puerta con la academia de acordeón Soinu Alai.
- Es que la academia es mía.
- O sea, usted es propietario de esos dos locales.
- Sí, pero lo que yo quería decir es que soy maestro de acordeón.
- Nunca había conocido, hasta hoy, a un músico que arreglase bicicletas. ¿Es compatible?
- Ya ves que sí. Yo he andado toda la vida en bici. Desde niño en Beasain. Y siempre me he arreglado mis bicis. Hace tres años decidimos usar este local que, cerrado desde hacía mucho, era nuestro. Se me ocurrió abrir un taller para bicis. Y aquí estamos.
- Buena vista, justo cuando la bicicleta se convirtió en el medio de transporte mimado de Donostia.
- Yo sabía que la gente iba a tener que comprar piezas de repuesto, ajustar tornillos, engrasar cadenas.Y que no todos buscarían una bici de ultimísimo diseño, por lo que podría haber un mercado interesante de segunda mano.
- ¿Segunda mano? Pues no somos poco caprichosos los donostiarras. Como para llevar bicis usadas...
- No te creas, el ciclista urbano no es excesivamente caprichoso. Lo es más el cicloturista que sale a la carretera. Ése sí que desea la bicicleta más sofisticada, con más prestaciones y un cuadro perfecto. Al de ciudad, no sé, yo creo que le para mucho el miedo de que puedan robarle su bicicleta y por eso, no busca caprichos ni maravillas de diseño.
- Ladrones de bicicletas. Los hay, ¿verdad? Antes los hubo de ciclomotores. Todo un mundo, debías seguir su pista por descampados, adentrarte en parajes peligrosos...
- Pero los ladrones de ciclomotores perdieron pie cuando las motos pequeñas empezaron a llevar placas de identificación. Yo creo que habrá que idear alguna manera de que las bicis lleven un número que las identifique. Grabado en el cuadro, tal vez, como las motos en el bastidor.
- Pero el ladrón siempre podrá llevársela pieza a pieza.
- Que es, precisamente, lo que hacen. Lógico, algunas bicis llevan la rueda sujeta sólo con lo que se llama 'cierra fácil'.
- Expresión que cualquier ladrón mañoso traducirá por 'abre fácil'.
- Justo. Otras ya poseen un sistema de tuercas que disuade bastante al delincuente. A no ser que tenga una llave inglesa a mano.
- Todos sabemos que quien quiere robar, roba, así que lo más que podemos hacer es como usted dice, intentar disuadir al roba bicis.
- Claro. Nadie ignora que con unos buenos alicates se rompe un buen candado pero también está demostrado que el ladrón prefiere trabajar lo menos posible. Entre una bici candada y otra suelta, doble contra sencillo a que se inclina por la suelta.
- Disuadido pues el ladrón vagoneta, ¿qué otros cuidados necesita una bici urbana?
- Recuerda que Donostia es una ciudad húmeda y salitrosa. El agua y la sal marina corroen las bicicletas. Siempre es mejor que duerman bajo cubierto. Y si no, ponerles algo de grasa, de aceite. Pero claro, la grasa y el aceite manchan y los ciclistas urbanos no están por la tarea de mancharse los pantalones...
- La bici pernocta bajo techado y está engrasada. ¿Algo más?
- Cada cierto tiempo tendrás que tensarle los frenos y como al hacerlo las horquillas se acercarán a la rueda, habrá que centrar ésta de nuevo. Los ajustes siempre son necesarios en una bicicleta. Y algo de limpieza: agua, un poco de gasolina, abrillantadores. Ah, por cierto, que no se te olvide ponerle luz.
- Diría que el 80% de los ciclistas urbanos olvidaron ese 'detalle'.
- Cierto. Muchos por dejadez. Y otros tantos porque piensan que como la ciudad está bien iluminada, con eso basta. Y no se dan cuenta de que la luz no es para que ellos vean sino para ser vistos.
- ¿Qué clase de bici se lleva más en los bidegorris?
- La de paseo. Pero un poco híbrida. Entre paseo y algo de carretera. Cuadro de aluminio y ruedas sin tacos pero lo suficientemente anchas por si en algún momento se entra en una pista.
- ¿La bicicleta vasca sigue siendo de buen pedigrí?
- Claro. Eibarresas y vitorianas. Nada que ver con las coreanas. Pero orientales de hierro hay casi a 40 euros. Y una buena de segunda mano puede rondar los 150...
- ¿Su bidegorri favorito? ¿El más peligroso? ¿Alguno con baches?
- Cuando el bidegorri del Antiguo se alargue hasta Añorga será impresionante. Iremos de Sagüés a Rezola pedaleando. El más peligroso sigue siendo el de La Concha donde convivimos ciclistas y paseantes. ¿Un bidegorri bacheado? El de Fueros. Paisaje lunar.