MADRID. El director del servicio de estudios del Banco de España, José Luis Malo de Molina, aconsejó al Gobierno actuar con cautela en el futuro tratamiento fiscal de la inversión en fondos de pensiones. «No estamos viendo reformas que aseguren plenamente la sostenibilidad del sistema», dijo, y recomendó especial cuidado «porque no sería deseable un desestímulo a los planes complementarios».
El proyecto de reforma fiscal que el Ejecutivo ha llevado al Congreso ha suavizado un poco las modificaciones propuestas en la tributación del ahorro destinado a la previsión, pero Malo de Molina insistió en lo delicado que puede resultar este cambio. «Es verdad que detrás de las inversiones en fondos de pensiones había fórmulas de simple ahorro», admitió, para reiterar a continuación «la importancia de seguir recomendando e incentivando los planes complementarios de previsión social».
Malo de Molina avanzó que la economía española mantendrá este año una tasa de crecimiento parecida a la registrada en 2005 -el pasado ejercicio el PIB aumentó el 3,4%-, pero destacó los riesgos que será necesario superar para conseguirlo.
Mercado de trabajo
El diferencial de inflación con la Unión Europea, y el bajo crecimiento de la productividad son dos problemas a afrontar de inmediato, apuntó. Por eso recomendó al Gobierno «no olvidarse de la reforma del mercado de trabajo» pues consideró que «dejar este tema sólo al diálogo social» podría traducirse en una paralización.
«La economía española sigue necesitando abordar la reforma de un sistema de contrataciones en el que coexisten la excesiva inestabilidad de los temporales y la rigidez igualmente excesiva de los contratos fijos», dijo, y sugirió una vez más el abaratamiento del despido como fórmula de incentivar la creación de empleo fijo. COLPISA