ELGOIBAR. DV. El elgoibartarra Iñigo Lariz debutó en el Cafés Baqué ya hace cinco años y tras pasar por el Ulma que pasó a llamarse Aldekoa, recaló en el Debabarrena la pasada temporada. En ésta, el ciclista elgoibartarra espera dar un salto cualitativo. «El año pasado me faltó destacar. Tuve un buen rendimiento pero me faltó dar el paso de andar bien, a despuntar». Este año espera lograr ese nivel. Iñigo se ve capacitado para conseguir grandes resultados. «El primer objetivo será el Memorial Balenciaga en casa. La carrera no se ajusta a mis cualidades pero creo que la puedo hacer bien. Hasta la Bira espero mantener la forma. En esta carrera solemos correr con el Ibaigane y el año pasado destacamos bastante».
También corrió gracias al trabajo de la Federación con la selección en el extranjero y Lariz destaca esa labor y la importancia de esos viajes para poder aprender. «Son carreras a las que no estamos acostumbrados y muy distintas a las de aquí y eso es importante para aprender».
Su ilusión al final de temporada sería poder dar el salto a profesionales. «Ha sido un sueño desde juveniles y espero poder dar el salto este año o el próximo. Dos años sería mucho y si no doy el salto en ese periodo creo que lo dejaría». El ciclismo para Lariz no lo es todo, es una afición que no le quita el sueño.
Estudiante de IVEF
Este año está cursando el último año de IVEF y está agusto a pesar de que se le está haciendo largo sobre todo para compaginar los estudios y el ciclismo. «Los primeros tres años estuve viviendo en Vitoria-Gasteiz y los dos últimos años voy y vengo gracias a que no tengo todos los días clases». Para entrenar Vitoria se le hacía muy duro. «No me acostumbré al frío y lo pasaba mal. Estoy acostumbrado a entrenar en casa y aquí tenemos hecho nuestro grupeto, hay bastantes profesionales entre ellos, Igor Astarloa, Peio e Igor Arreitunandia y eso está muy bien».
En la carrera ha hecho de todo y dice que le gusta la ciencia del entrenamiento, la preparación, la medicina deportiva... «He hecho de todo un poco sin profundizar en un deporte o en una materia». Iñigo Lariz al igual que otros ciclistas que han estudiado IVEF podría planear sus entrenamientos y su preparación pero eso lo deja en manos de terceros. «Si me pusiera yo mismo los entrenamientos o la preparación, la exigencia con uno mismo es menor, hacer trampas sería más fácil. En cambio, si la preparación la lleva otra persona, la obligación moral con esa persona hace que lo lleves todo con mayor seriedad».
Lariz no es un 'enfermo' del método ni un 'esclavo' de un horario predeterminado. «Creo que hoy en día el entrenamiento debe tener un nivel científico alto pero el ciclista es humano no es una máquina y una mínima flexibilidad es necesaria». Los estudios son un buen método para poder desconectar de la bici y viceversa en palabras de Lariz.
En sintonía con muchos aficionados de hoy en día Iñigo Lariz cree que los ciclistas al margen de la bicicleta deben estudiar y no abandonar los estudios. «Todavía hay corredores que abandonan los estudios para ser ciclistas, no con la asiduidad con la que ocurría antes, pero sigue existiendo este fenómeno que creo que es un gran error».
En cuanto al nivel deportivo de sus compañeros del pelotón entre los sub 23, Iñigo Lariz destaca sin dudarlo a Beñat Intxausti. «Su nivel es enorme y tampoco me quiero olvidar de Egoitz García y mi compañero de equipo Igor Romero».
Actualmente el ciclista de Elgoibar está trabajando de prácticas en la empresa Atlon de Arrasate, que se dedica a organizar todo el deporte escolar de Leintz Bailara.