El ya ex entrenador azulgrana explicó en una rueda de prensa que ha asumido la decisión del consejo de administración como algo natural dentro del fútbol profesional, ya que también le trajeron a Eibar "los resultados", y mostró su deseo de que la medida sea "algo positivo para alcanzar el objetivo" que persiguen "todos".
"Lo importante es pensar en competir el domingo en Castellón", sostuvo Olabe, reacio a hacer juicios de valor sobre "lo que pudo ser y no fue", y también a hacer declaraciones que puedan perjudicar a una entidad que confió en él en una situación difícil.
"El fútbol profesional es así y ojalá se encuentre algo que haga que el Eibar esté como ha estado conmigo, pero con más suerte", indicó el preparador de Vitoria, que se mostró muy agradecido al club y a sus trabajadores, así como a una plantilla que, según destacó, "tiene calidad y está capacitada para salir adelante".
"Dar un giro"
En la misma comparecencia, el secretario técnico del Eibar, Javi Pérez, matizó que el cese de Olabe no responde a que "le haya vencido la situación", sino a la pretensión de "dar un giro" a fin de revertir la tendencia, con el equipo inmerso en el último puesto y a nueve puntos de la permanencia.
Pérez también confirmó que el sucesor puede ser Alfonso Barasoain, un veterano técnico que ya dirigió al Eibar en dos etapas anteriores, primero para subirle a Segunda División en 1988 y luego para salvarle de forma inverosímil en 1999, a pesar de llegar a estar a doce puntos del objetivo.
Las negociaciones con el entrenador de Gernika podrían cristalizar en un acuerdo en el transcurso de la tarde, por lo que ya mañana dirigiría a sus nuevos discípulos con ocasión del partido amistoso programado en Bergara frente al Colorado Rapids, de la Primera División estadounidense.