LASARTE-ORIA. DV. «Nunca morirás porque nunca dejaremos de quererte». Es el epitafio que la mujer e hijos de Froilán Elespe grabaron sobre la lápida del edil socialista de Lasarte-Oria asesinado por ETA hace cinco años. Ayer, Tomasi, Andoni y Josu revivieron la memoria de Froilán acompañados de amigos y una nutrida representación de la familia socialista, en cuya representación, Miguel Buen, recordó la figura de un «amigo fiel hasta la extenuación, muy buena gente y trabajador».
El secretario general de los socialistas guipuzcoanos definió a Elespe como «un hombre decidido, al que no le importaba trabajar» y que desempeñó su labor «no sólo en el ámbito de Euskadi, sino que también colaboraba internacionalmente, sobre todo, con países de Latinoamérica».
En un acto sencillo y rápido en el que se depositaron tres ramos de flores en la tumba del cementerio lasartearra, Buen destacó «los valores de solidaridad» que Elespe mostró desde su adolescencia, cuando quedó huérfano. «Quien le quitó la vida por trabajar por unos ideales de justicia y de solidaridad o estaba loco o era un sinsentido», indicó Buen, quien aseguró que «se ha asesinado demasiado y sin ninguna justificación».