Los atentados que asume son los cometidos contra las empresas Enrique Otaduy el 16 de febrero y Barrenechea Goiri el 22 de febrero, así como los ataques contra el Juzgado de Paz de Mungia el 27 de febrero, el Instituto Social de Marina de Mutriku el 28 de febrero y la sede de Falange Española en Santoña el 8 de marzo.
ETA también se declara autora, según señala la edición digital de 'Gara', de la colocación de artefactos, el pasado 9 de marzo, en las carreteras N-111 en Viana, en la A-8 en Ontón (Cantabria), en la A-68, en Gallur (Zaragoza), y en la N-1, en Miranda de Ebro (Burgos).
Igor Angulo y Roberto Sainz
En el mismo comunicado, ETA denuncia las muertes de los presos Igor Angulo y Roberto Sainz, que, según la banda terrorista, demuestran que "los políticos-carceleros que utilizan a los presos como rehenes políticos tienen las manos manchadas de sangre". Cree, así mismo, que "ha quedado en evidencia la responsabilidad de aquellos que colaboran con esa política asesina con un silencio cómplice" y destaca las movilizaciones que sucedieron por ello.
Finalmente, señala que "todas las oportunidades" para Euskal Herria llegarán de recorrer "los caminos de lucha" y de "la firmeza de los ciudadanos", así como de las aportaciones de los "gudaris que, en la cárcel, en el exilio o en la clandestinidad lo están dando todo por la independencia en su lucha diaria".