El ciclón tropical Larry, con vientos de hasta 290 kilómetros por hora, ha arrasado la costa noreste de Australia causando graves daños cuyas consecuencias no pueden aún ser valoradas. Pese a que Larry ha pasado a la categoría cuatro, ha dejado unas 50.000 propiedades sin electricidad y posibles daños personales.
La Oficina de Meteorología ha indicado que ha recibido informaciones aún sin confirmar, de posibles víctimas mortales y desaparecidos en Cairns y ha advertido a los residentes que no salgan de sus casas para evitar ponerse en peligro. Medios locales han informado de que había tres heridos a causa de golpes de objetos arrastrados por el ciclón.
Pese la bajada de su categoría de cinco (la máxima) a cuatro, el ciclón, con vientos de hasta 290 kilómetros por hora, continúa haciendo daños, arrancando árboles y tejados, además de destruir casas y granjas. Los meteorólogos afirman que se trata de uno de los mayores ciclones que se han visto en el país, que ha arrasado una zona en la que viven unas 200.000 personas y que posiblemente los vientos más fuertes están aún por llegar.
"Es equivalente al ciclón Tracy de Darwin, si se quieren hacer una idea del tipo de destrucción que estamos sufriendo", ha dicho a través de la radio nacional, ABC, Niel Clarke, el alcalde de la región de Johnstone al referirse al ciclón que en 1974 dejó más de cien muertos a su paso.
Las autoridades tomaron todas las medidas preventivas posibles y desde ayer por la tarde se realizaron evacuaciones obligatorias, aunque un total de 20.000 personas se quedaron en la región y se han visto afectadas. Las autoridades advirtieron a los residentes en las áreas afectadas que no se acerquen a los postes caídos y que dejen estos trabajos a los servicios de emergencia.
El líder del gobierno de Queensland, Peter Beattie, ha anunciado por su parte que los servicios de emergencia del estado están en contacto con el ejército y empezarán a llegar a la zona cuando el ciclón haya pasado completamente, según informó la televisión, Channel Seven.
Los servicios de Ambulancia de Queensland tienen preparados sus planes de contingencia, pero al igual que el resto de ciudadanos no pueden salir hasta que los peores vientos que lleva la tormenta hayan pasado.
El ministro de Servicios de Emergencia de Queensland, Pat Purcell, ha dicho que los helicópteros Blackhawk del Ejército australiano y algunos F-111 realizarán varios vuelos para tomar fotografías y valorar la situación para organizar una estrategia de rescate.