ERRENTERIA. DV. Dentro de la campaña que se viene realizando por parte de la Policía Local sobre la ordenanza de posesión y cuidado de perros, por la cual se realizan controles de vigilancia en los diferentes barrios, la misma quiere dar a conocer que el pasado jueves un agente de dicho cuerpo «pudo observar cómo un perro defecaba en uno de los jardines del Paseo de Iztieta y cómo posteriormente la persona que acompañaba al animal no recogía los excrementos».
En cumplimiento de la Ordenanza, el agente requirió a la propietaria del animal para que los recogiera, «negándose ésta, a la vez que insultaba al agente». Debido a ello, el agente le instó a que se identificase «negándose también a ello. Ante esta actitud, la joven fue trasladada a las dependencias policiales con la finalidad de identificarla, y realizar las diligencias correspondientes».
Infracción leve
El presente caso supone «al margen de las consecuencias judiciales correspondientes por los insultos dirigidos al agente, una infracción leve recogida en el art. 7 de la Ordenanza Reguladora de la posesión y cuidado de los perros (no recoger los excrementos), cuya sanción puede ascender hasta 300 euros y asimismo,una infracción al art. 4 del Decreto 1001/2004 del Gobierno Vasco (llevar el perro suelto) cuya sanción puede ascender a otros 300 euros».
Una vez más la Policía Local quiere aprovechar esta ocasión «para recordar a los propietarios de los perros, la existencia de diversas normativas a nivel municipal y autonómico, cuyo cumplimiento es obligado y la infracción a estas normas lleva aparejadas sanciones».