BARCELONA 18/03/2006
Se veía venir. En pocos años hemos pasado de tener varios videoclubs en cada barrio a su desaparición. Otros canales de distribución de películas, como las descargas de internet legales e ilegales, como la venta pirata de copias en las aceras y bares, los están dejando fuera de combate. El anuncio de que la principal cadena de distribución de vídeos, Blockbuster, abandona su actividad como distribuidora en sistema de alquiler confirma el fracaso. Y debe hacer reflexionar a quienes sostienen que no hay que distinguir entre una película y una zanahoria a la hora de ponerlas a la venta.