MADRID 18/03/2006
(...) El grado de sofisticación que ha alcanzado la delincuencia organizada exige con urgencia que se fortalezca la cooperación internacional en materia policial, tanto a nivel europeo como mediante la firma de acuerdos bilaterales. Sin duda, el terrorismo internacional y el crimen organizado constituyen los dos retos más importantes a los que se enfrentan los Estados en lo que respecta al mantenimiento del orden. Hasta hace un tiempo, el Estado, que es quien tiene el monopolio de la violencia legítima, se bastaba por sí mismo para luchar contra la delincuencia. (...).