Josu Iturbe llegó hace cinco años al país y asegura que cuando le toque marcharse a finales de este año lo hará con lágrimas en los ojos. «Es mucha la desinformación sobre Irán en occidente, hay que venir y vivirlo para poder entender algo. Aquí nunca te aburres, ni en lo profesional, ni en lo personal. Aunque no hay bares y todo parece difícil, todo es posible». Josu es uno de los veteranos de la colonia de expatriados de diferentes empresas internacionales y ya ha conseguido crear su propia cuadrilla en Teherán, «parece la ONU, iraníes, canadienses, austriacos, mejicanos Esta facilidad para conocer a gente de todo el mundo también la voy a echar mucho de menos».