SAN SEBASTIÁN. DV. Los pescadores guipuzcoanos expresaron ayer su preocupación por las «nulas» capturas registradas en la costera del verdel y consideraron que la situación puede haberse visto afectada porque otras flotas que antes no lo hacían estén invirtiendo ahora esfuerzos en esta pesquería.
El presidente de la Federación de Cofrafías de Pescadores de Gipuzkoa, Jaime Tejedor, asistió ayer en Getaria a la asamblea anual de esta organización, en la que se analizaron los problemas que afectan al sector como los precios del gasóleo o, sobre todo, la «malísima» situación de la «flota de cerco» que faena verdel desde el pasado 27 de febrero.
Tejedor señaló que en años anteriores la preocupación solía ser el estado de los caladeros de anchoa, mientras que ahora esta especie queda «en segundo término» porque no se está capturando «nada» de verdel, un pescado que podía amortiguar los efectos de malas campañas posteriores.
«Es lo más preocupante», sostuvo Tejedor, quien subrayó que las capturas de verdel no es que sean escasas, sino «nulas. Quién iba a pensar que no se iba a capturar nada de nada», se preguntó Tejedor.
Precisó que la flota de cerco, que es la que faena verdel, se compone por «48 barcos grandes» que emplean, cada uno, a «12 ó 16 personas», lo que la convierte en «la más importante de Gipuzkoa y del Cantábrico».
Mal escenario
Tejedor, quien no anunció futuras iniciativas o movilizaciones del sector pesquero porque la mar puede dar sorpresas impredecibles, consideró que «hay otras flotas que también» se dedican ahora al verdel «y antes no», lo cual, estimó, «tiene su incidencia».
Ante las nulas capturas de verdel, el sector se enfrenta a un escenario nublado. Los barcos de bajura de Ondarroa se han dirigido a Cantabria para capturar verdel, única especie que están pescando, después de no conseguir dar con la anchoa. El pasado miércoles se descargaron 6.000 kilos de anchoa, en Saint Gille, cerca de Bretaña, que fueron adquiridos 4.000 kilos por un comercializador de Ondarroa y otros 2.000 kilos por otro de Getaria.
En total, Francia lleva capturados, desde el inicio de campaña un total de 16.000 kilos de anchoa. La anchoa francesa de 30 granos o 33 piezas en el kilo se pagó en aquel puerto francés, a 13,50 euros y la de 29 piezas se pagó a 15,40 euros. No obstante, todavía Francia puede capturas hasta 500.000 kilos de esta especie, pero con un tope de faenas hasta el día 31 de marzo. La flota de bajura vasca ha iniciado la costera de la anchoa con prácticamente nulas capturas de esta especie y con un registro de verdel mucho menor que en otras jornadas.
Unicamente, los barcos menores que utilizan anzuelos han podido capturar importantes capturas de verdel. Desde el pasado 27 de febrero, cuando la flota se hizo a la mar, la campaña está cosechando pésimos resultados.
Tras casi un año de veda de la anchoa fijado por la Comisión Europea en el mes de mayo de 2005, el sector pesquero está a la espera que mejore el temporal, de cara a poder comprobar en abril y mayo si la anchoa entra en la red de cerco. Por su parte, los pescadores franceses señalan que la anchoa se encuentra en la zona norte y que en el Golfo de Vizcaya se ha visto anchoa con tallas bajísima.