Domingo, 19 de marzo de 2006
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CULTURA
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Todos caben en el Sagarrondotik
Cerca de 5.000 personas presenciaron en Hernani las actuaciones de Loquillo, Chambao, Sorkun, Pal Keli y THC en la primera jornada del festival
Todos caben en el Sagarrondotik
Mary, al frente de Chambao, que fue la actuación que más público arrastró. [ARIZMENDI]
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HERNANI. DV. La cuarta edición del festival hernaniarra Sagarrondotik pudo sacudirse de la climatología adversa y al menos el viernes se pudo disfrutar de una noche agradable para hacer frente a semejante atracón musical. También la infraestructura del evento mejoró y hasta creció, con una carpa más recogida y mejor distribuida en cuanto a barras de bar (buenos precios), más WC's que la pasada edición y sobre todo, con dos pantallas gigantes muy bien aprovechadas. Unas 5.000 personas asistieron a la primera jornada.

Musicalmente, el festi ha vuelto a incidir con un listado de grupos plural. Así, el que tocaba no tenía nada que ver con el anterior; rock sucio y guitarrero euskaldun, r&r clásico estatal, flamenco chill out, funk-rap-metal, y música house, en ese orden, completaron ocho horas de música para todos los gustos. Y con la peña siguiendo con cierta atención a todas las bandas, en una especie de cursillo acelerado de cómo empaparse de los conceptos básicos de tanto estilo y fusión.

Distorsión

Abrió fuego Sorkun, con mucha fémina en las primeras filas. Descarga intensa, constante y a ratos casi hipnótica con una propuesta rock con mucha distorsión, pétrea, sin casi solos, salvo los puntuales del saxofonista que lejos de aportar colorido, enfatizaban el lado oscuro y experimental de parte del cancionero. También hay una teclista que consolida ese particular concepto musical y que cuando no toca se lo pasa divinamente bailoteando. Y queda Sorkun, que tras sus años en Kashbad o junto a Fermín Muguruza domina el escenario con soltura, canta muy fácil y convence.

El turno era después para Loquillo y Trogloditas. Trajeados, elegantes y con una seguridad a prueba de bomba, acabarían triunfantes y ovacionados. El Loco, con algún kilo de más seguramente por aquello de que se ha afincado definitivamente en Donostia, en su papel de frontman chulapo, con peine y todo, es único, también viéndole dirigir, con buen rollo, a su enorme banda, en la que siempre destaca ese animal del escenario que es el guitar hero Igor Paskual. A priori no era un festi para ellos, pero sus himnos se corearon como los de ningún otro. Para rock stars, ellos. Hay que creérselo, como ellos.

Posiblemente el grupo que más publico arrastró fue Chambao, y como con Sorkun, con mucho público femenino atento al show. La multibanda (fue una constante del cartel, todos los grupos eran mínimo sexteto) de la Mary ya dejó constancia de su poder de convocatoria llenando dos días la donostiarra sala Rock Star hace unos meses y ahora hacen frente sin problemas a polideportivos. Fue un concierto, como se esperaba, ambiental, aflamencado, amable, sin sobresaltos mas allá del duelo entre batería y percusión. Asi que la gente lo siguió con gusto, meneándose y dejándose llevar, agradecida a la simpatía de la líder, aunque para el público rockero el concierto fuera excesivamente quietista y monótono.

Ruptura abrupta

Tras la caída de cartel de O'Funk'Illo llegaron Pal Keli, nombre que hace referencia a una de las canciones del recién separado grupo sevillano e integrado por prácticamente la misma banda salvo el vocal. La ruptura no ha sido precisamente amistosa y los que siguen han cambiado de nombre (era su segundo concierto) aunque tocan el repertorio O'Funk'Illo. Al micro esta ahora el colega cubano Athanai que lo hace bien, con mucha presencia escénica, tablas y un curioso tic de llevarse constantemente la mano a sus partes intimas. Por lo demás, siguen siendo una sobrada, con el gran bajista Pepe Bao al bajo y Javi Valero a la guitarra. Estrenaron algún tema propio y agitaron con su cocktail de funky metal vacilón, pero cuesta no ver al frente a Andreas Lutz.

El cierre llegó con los pamploneses THC. Era el grupo mas desconocido de la jornada y hubo una desbandada general antes de que salieran a escena. Los que aguantaron, disfrutaron del colorido de su particular fusión de house, funk o jazz que duró hasta las 5 de la madrugada.¿¿¿Ufff!!!!



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