Las autoridades sanitarias israelíes continúan hoy con el sacrificio de cientos de miles de aves en cuatro focos de contagio en los que se ha detectado la gripe aviar, aunque por ahora sigue sin confirmarse la aparición de la cepa H5N1.
Los dos focos de acción esta jornada están en las cooperativas de Najshón, junto a Jerusalén, y la de Sde Moshé, próxima a la ciudad de Ashkelón, en las que serán sacrificados unas 400.000 aves de distintas especies, informaron fuentes del Ministerio de Agricultura.
El viernes y sábado los operarios mataron unos 70.000 pavos en las cooperativas agrícolas de Ein Hashloshá y Holit, ambos en la frontera con Gaza y primer foco de contagio.
Funcionarios del Ministerio de Agricultura confirmaron ayer en rueda de prensa que las aves murieron a causa de la gripe aviar y que los análisis de sangre efectuados a pollos revelan el componente H5 del virus.
Sin embargo, no han podido confirmar hasta ahora la existencia de la variante N1, la más temida pues es la que puede evolucionar y afectar a humanos. Los resultados de los análisis más exhaustivos, que han sido pedidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), se conocerán hoy.
Las autoridades israelíes no ocultan su preocupación de que el virus en su forma más virulenta haya llegado a Israel, en particular tras la muerte en Egipto de una mujer. Israel no ha conseguido detectar el origen de virus, pero se teme que haya llegado procedente de ese país o de Turquía.
El plan de emergencia preparado por las autoridades contempla la eliminación física de todas las aves en un radio de 3 kilómetros alrededor de cada foco de contagio, y en total, hasta ahora, más de medio millón en las cuatro cooperativas afectadas.
Pollos, gallinas, pavos, gansos y patos, muchos de ellos aún sanos, serán envenenados a través del suministro de agua a los gallineros. El Ministerio de Agricultura considera que hasta ahora han muerto directamente a causa del virus unas 12.000 aves en las cuatro comunidades.
Paralelamente, el Ministerio ha ordenado el traslado inmediato a Israel de cuatro millones de vacunas contra la gripe aviar que tiene compradas y almacenadas en Holanda, con el objetivo de inyectársela a todas las aves y frenar la propagación de la enfermedad. El Gobierno israelí decidirá en su reunión semanal de hoy la forma de compensar a los granjeros y cooperativas afectadas.