BILBAO. DV. El portavoz del PNV, Iñigo Urkullu, acusó a Batasuna de estar «mareando la perdiz» desde hace dieciséis meses, fecha en la que la coalición anunció la denominada propuesta de Anoeta. Para el dirigente jeltzale, el hecho de que el comunicado del EBB del 15 de noviembre de 2004, en el que valoraba la declaración que Batasuna hizo en el velódromo donostiarra, siga en vigor, significa que «poco ha cambiado, que no se ha producido nada nuevo sustancial, que llevamos dieciséis meses mareando la perdiz, repitiéndonos, pero sin hasta ahora adelantar nada».
«ETA debe abandonar de una vez las armas y Batasuna, también de una vez, debe sacar el conflicto de las calles y optar por las vías exclusivamente democráticas, tal y como prometió en su día», afirmó Urkullu en rueda de prensa celebrada ayer en Sabin Etxea, en Bilbao.
El portavoz jeltzale, asimismo, emplazó a Batasuna a «superar su infantilismo y demostrar un mínimo de madurez» porque «no puede seguir esparciendo entre unos y otros partidos sus propias incapacidades o indecisiones». «Batasuna no puede un día menospreciar al PNV, exigirle lealtad al día siguiente y terminar más tarde acusándole de obstaculizar el proceso de paz que aún no se ha iniciado», sostuvo.
De esta manera, el portavoz nacionalista respondió al dirigente de la ilegalizada Batasuna, Pernando Barrena, quien consideró ayer que «es más que evidente que el PSOE y también el PNV pretenden debilitar a Batasuna y la izquierda abertzale para condicionar ese proceso que tiene que ponerse en marcha en este país».
En este sentido, Urkullu replicó que la coalición abertzale «no puede continuar achacando a los demás sus propios errores», por lo que le exhortó a «demostrar madurez» y «la seriedad que se le debe a la sociedad vasca». A renglón seguido subrayó que «cada vez es más cuestionable el sentido de la lealtad de Batasuna», aunque matizó que «a pesar de los claroscuros, seguimos manteniendo viva la llama de la esperanza».
En este sentido, deseó que «el alto el fuego de carácter universal e irreversible» por parte de ETA «se concrete en el primer semestre de este año 2006» y confió en que, si esto no se produce, la sociedad vasca exija «que se cumpla su ansia de paz».
Lealtad
Según afirmó Urkullu, el PNV ha hecho con respecto a la pacificación «cuanto estaba en su mano». «En primer lugar, acordar con el PSOE la resolución del Congreso. Después, asegurar al presidente Zapatero la lealtad comprometida, y finalmente, elaborar por unanimidad y presentar públicamente ante la sociedad vasca su iniciativa sobre pacificación y normalización política», recordó.
«Batasuna, por el contrario, ni acordó la resolución del Congreso ni ha presentado ante la sociedad iniciativa documental alguna, y es cada vez cuestionable su sentido de la lealtad. Todo ello sin olvidar, en absoluto, las posibilidades de actuación del Gobierno de Zapatero, a través de los mecanismos propios de un Estado de Derecho», indicó.
Para el dirigente del PNV, humanizar la política penitenciaria es una decisión «necesaria, más pronto que tarde, y evitar desmesuras en la acción de la Fiscalía General son decisiones que la sociedad no sólo no entendería, sino que lo agradecería vivamente». También pidió que se eviten pronunciamientos que propicien «confusión».