LA HAYA. El director del Centro de Cirugía Cardiovascular Bákulev de Moscú, Leo Bokeria, se mostró ayer conforme con el informe forense holandés que concluyó que el ex presidente yugoslavo Slobodan Miloseviv falleció de un infarto de miocardio.
«Hemos aceptado la conclusión de los médicos holandeses porque está argumentada y bien preparada», manifestó Bokeria en unas declaraciones a la agencia oficial rusa RIA-Nóvosti, poco antes de regresar desde La Haya a la capital rusa.
El cirujano cardiovascular encabezó una delegación de médicos rusos, integrada, entre otros, por el forense jefe de Rusia, Oleko Mishner, que viajó a la ciudad holandesa de La Haya para conocer los resultados de la autopsia practicada a Milosevic .
Bokeria, quien conocía los antecedentes médicos del ex presidente yugoslavo, dijo que la delegación rusa tuvo acceso a «doce horas de grabaciones de vídeo y a decenas de miles de diapositivas, desde el momento en que él ( Milosevic ) fue trasladado al lugar donde se le practicó la autopsia hasta el último punto de sutura».
Asimismo, afirmó que con el ex presidente yugoslavo se cometió un «error garrafal», pues los médicos que le atendían en la prisión del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) «perdieron a un paciente cuando tenían todo tipo de recursos».
«Si se sabía que el paciente se encontraba grave por qué no le prestaron asistencia especializada?», se pregunto el cirujano cardiovascular en las declaraciones reproducidas por la emisora de radio rusa Mayak. AGENCIAS