La Administración de George W. Bush insiste en su derecho a iniciar contiendas bélicas, sin esperar a que el contrincante ataque, en la nueva versión de la "Estrategia de Seguridad Nacional de EEUU", que se publicará hoy.
La doctrina actualizada identifica a Irán como enemigo principal de Estados Unidos y también critica a Rusia y China, según informan los cuatro periódicos que recibieron por adelantado el texto de 48 páginas que presentará el asesor de Seguridad Nacional de Bush, Stephen Hadley.
El documento asegura que Estados Unidos "tomará todas las medidas necesarias" para defenderse ante las pretensiones nucleares tanto de Irán como de Corea del Norte, aunque insiste en que "no afrontamos ningún desafío mayor de un solo país que el de Irán", según los diarios The Washington Post,The Wall Street Journal, The New York Times y Financial Times.
"Si es necesario, bajo los establecidos principios de autodefensa, no descartamos el empleo de la fuerza antes de que ocurran ataques (contra EEUU), aun si persiste la incertidumbre sobre el momento y el lugar del ataque del enemigo", reza el texto. "Cuando las consecuencias de un ataque con armas de destrucción masiva son potencialmente tan devastadoras, no podemos quedar quietos mientras se plasmen peligros graves", continúa.
Contención hacia Irán
En cuanto a Irán, los actuales esfuerzos diplomáticos, con los aliados europeos, para frenar su programa nuclear "tienen que ser exitosos para que se evite un enfrentamiento", advierte la doctrina, citada por The New York Times. Hadley aseguró al rotativo neoyorquino que "esta frase se aplica tanto a Irán como a Corea del Norte".
Un "alto cargo" de la Administración de Bush señaló al Financial Times que "el problema con Irán no es sólo la cuestión nuclear sino también su apoyo al terrorismo". El diarioasegura que el texto comienza con un mensaje taxativo: "Estados Unidos está en guerra. Esta es una estrategia de tiempos de guerra exigida por el reto grave que tenemos delante ... el terrorismo fomentado por una ideología agresiva de odio y asesinatos".
También afirma la importancia de la "fuerza militar de EEUU" para evitar que "contrincantes potenciales desarrollen una carrera armamentista con la esperanza de superar o alcanzar el nivel de poderío militar de Estados Unidos", aunque también reconoce la necesidad de las alianzas.