Un estudio realizado por el Gobierno vasco "fundamenta empíricamente la crisis relativa del trabajo, religión y política" entre los jóvenes vascos, bajo el título 'Hacia una nueva cultura de la identidad y la política. Tendencias en la juventud vasca', que forma parte de la colección Gazte Plana, editada por el Departamento de Cultura.
Durante la presentación del estudio financiado por la Consejería de Cultura del Gobierno vasco y desarrollado por el Centro de Estudios sobre la Identidad Colectiva del Departamento de Sociología 2 de la UPV/EHU, el director de Juventud y Acción Comunitaria, Xabier Sánchez, ha indicado que el Observatorio Vasco de la Juventud, tiene por objetivo abordar la realidad juvenil desde una "perspectiva global en doble sentido".
En este sentido, Sánchez ha señalado que en el estudio se trata de reflejar las múltiples temáticas sociales en las que está implicado la juventud, como "la situación laboral, educación, formación, vivienda, salud, acción social, cultura y ocio". Asimismo, según ha dicho, se pretende también recoger las distintas perspectivas teóricas y metodológicas para el análisis de la realidad social en general y el mundo juvenil.
Asimismo, el informe da prioridad a la manifestación de determinadas experiencias sociales por las que atraviesa la juventud vasca, como "el activismo social, la socialidad en cuadrillas, los proyectos musicales, el patrimonio cultural, el ocio el fin de semana y las nuevas tecnologías", entre otras cuestiones.
Por su parte, el presidente de honor del Centro de Estudio sobre la Identidad Colectiva, Alfonso Pérez, ha indicado que este estudio es una "investigación exploratoria" de las nuevas formas en que los jóvenes vascos responden a una situación en la que los dispositivos institucionales de la sociedad "no cumplen en muchos casos" las funciones que tienen asignadas.
Respuesta propia y creativa
Pérez ha explicado que este estudio está centrado en ciertos sectores que "han mostrado capacidad para tener una respuesta propia y creativa". Por lo tanto, es una mirada hacia los jóvenes para ver cómo algunos "son capaces" de intentar transformar la situación objetiva en la que se encuentran.
Según Pérez, desde el punto de vista simbólico la "religión no funciona" ya que en Euskadi es el único sitio donde las nuevas generaciones todavía siguen descendiendo en su religiosidad con respecto a España. En concreto, la política en el sentido más institucional y convencional del término, "es algo que ha sufrido una baja importante en el País Vasco aunque no obstante, seguimos siendo una sociedad sobrepolitizada en relación a la media española".
También ha asegurado que como en toda la sociedad española, el pasaje de joven a adulto y el mundo de la pareja "se han desistitucionalizado". "Si miramos a nuestros jóvenes no sabemos cuando acaban sus estudios, salen de la Universidad pero volverán a entrar porque no tendrán trabajo, van y vuelven, con la pareja les pasa lo mismo, la religión no les conforta, el mercado de trabajo tampoco"
Por otra parte, Pérez ha asegurado que los sociologos se han equivocado al hablar de la prolongación de la juventud. "Es incierto, estamos manteniendo una parte muy importante de gente que ya tendría que estar pasando de joven a adulto".
Fabricar una profesión
"Como no funcionan las instituciones que ordenan esa sociedad, la juventud esta muy fragmentada. Algunos están en la búsquedad de locales para encerrarse con sus cuadrillas, otros, dada la situación de inestabilidad del mercado de trabajo, deciden fabricarse su propia profesión desde su propia afición, es decir gozar y ganar dinero al mismo tiempo".
Pérez, además, ha explicado que se está pasando de una sociedad en la que se vivía para trabajar, a una en la que se trabaja para vivir. Para esto, ha señalado que la mujer es "más flexible y plástica", ya que está más acostumbrada y preparada porque siempre está pendiente de otros mundos a los que se les da tanta importancia como el trabajo.