MADRID. El escritor, filólogo y académico de la Lengua Alonso Zamora Vicente falleció ayer en su domicilio de Madrid a causa de un infarto de miocardio, informaron fuentes familiares. Zamora Vicente, de 90 años, gozaba de buena salud. «Fue una muerte repentina», señalaron estas mismas fuentes. Viudo de la filóloga Josefa Canellada, con la que compartió numerosos trabajos, deja dos hijos.
Modernizador de la Real Academia Española -fue su secretario desde 1971 hasta 1989- dedicó gran parte de su vida a estudiar los buenos -y los malos- usos que los españoles hacemos del idioma. Poseedor de un prodigioso oído verbal, Zamora Vicente estaba muy atento al lenguaje caliente de la calle y patrocinó la inclusión de numerosos vocablos al diccionario de la Real Academia Española. Muchos no fueron aceptados, y siguen sin aceptarse, pero el paso del tiempo le está dando la razón. Así, a principios de la década de los setenta incorporó a su Diccionario manual e ilustrado de la lengua española las voces «punkie», «hippie», «travesti», «papear», «movida», «morro» o «pizzería», voces que siguen estando vigentes.
En este quehacer dialectológico destacan sus obras El habla de Mérida, Léxico rural asturiano, Dialectología española, Algunos aspectos generales del español americano, Estudios de dialectología hispánica. Al trasluz de la lengua actual y La otra esquina de la lengua.
Discípulo de Ramón Menéndez Pidal, Américo Castro y Pedro Salinas, fue muy aplaudida su edición de Luces de boehemia, de Vallé-Inclán, así como el estudio que hizo de este autor en el libro La realidad esperpéntica. Fue catedrático de Filología Románica en la Universidad de Madrid desde 1969. Años antes lo fue en Santiago de Compostela y Salamanca. En 1966 fue elegido académico de la Lengua. Estaba en posesión, entre otras distinciones, de la Cruz de Alfonso X el Sabio, la Gran Cruz del Mérito Civil, la Banda de Honor de la Orden de Andrés Bello y la Gran Oficial de la Orden de Santiago de la Espada de Portugal. COLPISA