VITORIA. DV. La aplicación de la Ley Antitabaco sigue trayendo de cabeza a las instituciones vascas, ya que tras dos meses y medio de su entrada en vigor aún no han logrado ponerse de acuerdo sobre quién debe vigilar y sancionar a los que infrinjan la normativa. Y es que los ayuntamientos de las tres capitales han rechazado abiertamente aplicar la ley por considerar que ni tienen competencias para controlar y multar ni tiene los recursos humanos, técnicos y económicos para aplicarla.
El Gobierno Vasco y la Asociación de Municipios Vascos (Eudel) celebraron ayer una reunión para intentar despejar dudas y proponer soluciones compartidas, tal y como en su día adelantó el presidente de Eudel, Karmelo Sainz de la Maza, a la que, sin embargo, no fueron invitados los ayuntamientos de San Sebastián, Vitoria y Bilbao. «No nos han invitado a ninguno de los tres ayuntamientos a la reunión con el Gobierno Vasco y, por tanto, no sabemos si se está haciendo defensa de los derechos municipales», lamentó el concejal de Sanidad del consistorio donostiarra, Denis Itsaso, que abogó porque se escuche la opinión de las tres capitales, que coinciden en reclamar más medios para que la ley sea eficaz.
Itsaso consideró «preocupante» que ni se les haya invitado al encuentro ni se les haya informado del contenido cuando, tal y como recordó, «hemos sido los primeros en levantar la voz» para cuestionar la tarea encomendada por el Gobierno Vasco. También desde el Ayuntamiento de Vitoria mostraron su sorpresa por no haber sido invitados y adelantaron que pedirán explicaciones a Eudel.
Desde que entró en vigor la ley, han sido varios los informes jurídicos emanados ya sea del Gobierno Vasco o de los distintos ayuntamientos como, por ejemplo, el de San Sebastián. El documento que ultima el consistorio donostiarra para determinar quién es responsable de que se infrinja la ley en una instalación municipal señala que es «directamente imputable» el propio infractor, si bien, indica que la entidad o sociedad que alquila la instalación es responsable subsidiario de velar por el cumplimiento. Asimismo, el informe recuerda que el propietario de las dependencias debe encargarse de señalizar convenientemente que está prohibido fumar.