KABUL. El presidente de la Cámara Alta afgana salió indemne de un atentado suicida ocurrido ayer en Kabul en el que fallecieron cuatro personas, entre ellas dos terroristas, y resultaron heridos tres civiles, informó a EFE el Ministerio afgano del Interior.
El portavoz del ministro de Interior, Yousif Stanikzai, dijo a EFE que «sobre las 9.30 horas (05.00 GMT) dos atacantes suicidas hicieron explotar su vehículo contra el coche de Sibghatullah Mujaddedi», presidente del Senado .
«Como consecuencia del ataque murieron los dos suicidas que conducían el coche cargado con explosivos y dos civiles que pasaban por el lugar, mientras que otras tres personas resultaron heridas», añadió. Stanikzai agregó que «tanto Mujaddedi como sus acompañantes están bien, aunque los coches en los que viajaban han resultado bastante dañados en la explosión».
El atentado tuvo lugar cerca del hotel Intercontinental, en el centro de la ciudad. Mujaddedi, que fue presidente de Afganistán en 1989, dirige en la actualidad además de la Cámara Baja una comisión independiente que trata de llevar la paz al país mediante la búsqueda de la reconciliación entre el Gobierno presidido por Hamid Karzai y los antiguos miembros del depuesto régimen Talibán. Según informaron a EFE fuentes policiales, por el momento nadie se ha responsabilizado del ataque.
Además, cuatro soldados estadounidenses murieron ayer en un atentado en Afganistán al explotar un artefacto cuando viajaban en un vehículo blindado por la provincia de Kunar, según informó el Pentágono en un comunicado. La patrulla que resultó atacada despejaba la carretera por la que viajaba para facilitar el tráfico a civiles y militares cuando se produjo la explosión.
Por otro lado, cuatro albaneses y cuatro afganos que trabajaban para una empresa alemana han sido secuestrados en el sur de Afganistán , informaron fuentes oficiales. El gobernador de Kandahar, Haji Asadullah Jalid, señaló que las autoridades están investigando el secuestro, que tuvo lugar en la tarde de antes de ayer por hombres armados en la provincia de Helmand. EFE