«Febrero ha sido un mes donde hemos notado un descenso en la venta de turismos», subraya César Fernández, jefe de ventas del concesionario Centrauto de Peugeot, situado en Oiartzun. «Yo creo que hay dos factores. Por un lado, el incremento de otras marcas, como pueden ser asiáticas y coreanas, y por otro, el efecto de Semana Santa, que en vez de ser en marzo, este año ha caído en abril. Después de la Navidad, de enero a abril vivimos tres meses de bache. Cuando la Semana Santa cae en marzo se pasa más fácil ese bache. A finales de enero, la gente ya está pensando en las vacaciones, y eso conlleva la renovación del coche. Ahora es cuando se están empezando a plantear si se cambia de coche y se le da un poco de rodaje durante las vacaciones».
Es difícil que 2006 sea una sorpresa para los fabricantes de coches. Las estimaciones de venta ya están hechas y los datos apenas se cree que varíen. «El fabricante nos ha hecho una estimación de la evolución de ventas del 0%, ni caída ni subida. Quizá caiga en algunos segmentos pero se puede suplir por la incursión de nuevos modelos, como pueden ser el 107, el 207... El fabricante cree que las ventas irán en la misma línea que el año pasado», confirma.
El producto estrella de Peugeot, tanto en enero como en febrero, es el 307. «A partir de febrero se ha producido el lanzamiento del 107», añade el jefe de ventas de Centrauto.
Los importadores de coches demandan al Gobierno la instauración de un nuevo plan Prever que rejuvenezca el parque. «¿Qué hace un hombre que tiene un coche de más de diez años si no le damos la opción del Prever? Los concesionarios no podemos dar garantía a coches de más de diez años. Desde mi punto de vista, el Prever es una opción aceptable para esa gente que creía que su coche antiguo valdría más pero que ve que luego no es así. El tema de las garantías ha endurecido mucho el mercado de la segunda mano», destaca Fernández.