ZARAUTZ. DV. Las dunas que antiguamente había en el desierto pequeño se pretenden recuperar. La finalidad de este proyecto del departamento de Medio Ambiente es devolver a su estado original una zona de ese entorno natural y, a la par evitar que el viento del mar arrastre la arena hacia arriba llegando hasta la carretera. La empresa Ecología Litoral, especialista en ecosistemas costeros y de dunas, se encargó de elaborar el proyecto, que ha sido enviado a Madrid para solicitar la autorización necesaria al departamento de Costas.
El desierto pequeño, nombre con el que se le conoce entre los za-rauztarras, es una parcela de unas dimensiones aproximadas de 85 metros de longitud por 55 de anchura, de titularidad municipal utilizada durante el verano para campo de voley playa, pero con gran superficie de arena suelta, que sufre los efectos de la erosión del viento con transporte de arena hacia las calles adyacentes.
Valor didáctico
La actuación que Ecología Litoral propone se realizaría en la franja más cercana al mar, construyendo un pequeño jardín botánico con las especies vegetales dunares de la zona. Esta actuación persigue un objetivo didáctico y educativo, así como evitar el transporte de arena hacia el interior del casco urbano.
La primera actuación podría tener otras añadidas, como un museo de la duna, un centro de interpretación... que proporcione al ciudadano un mejor concepto y un mayor interés por los ecosistemas dunares, tan importantes para la salvaguarda de las playas como por los valores ecológicos y paisajísticos que poseen. La actuación consiste en aplicar técnicas de regeneración dunar, con el objeto de lograr una topografía y una cobertura de vegetación suficientes, que permitan el propio mantenimiento y dinámica natural del sistema.
Estas actuaciones se realizarían en la zona central, permitiendo el acceso a la playa mediante unos pasillos a ambos lados de la zona acotada, que ocupará sólo una cuarta parte de la superficie total del desierto pequeño.
Los trabajos consisten en que mediante una máquina se consigue una morfología de duna, con formas redondeadas. A continuación, se construirá un vallado perimetral de madera como el que existe en la zona del canal para determinar la zona de plantación y evitar la entrada indiscriminada de personas. Se instalarían sistemas de captadores en filas con el fin de igualar de un modo progresivo los relieves, hasta que la vegetación se establezca definitivamente.
El coste estimado del proyecto es de 13.568,50 euros y las actuaciones de restauración deberán, en todo caso, compatibilizarse con el uso público de la playa, dado que se trata de una zona de gran afluencia turística, por lo cual se ha previsto una ocupación de una cuarta parte de la superficie total de la parcela.