PARÍS. DV. Un profesor en paro, de 33 años, con las facultades mentales trastornadas, mantuvo ayer a Francia en vilo al secuestrar a veintitres personas en un instituto para denunciar su situación de «desamparo» y reclamar un puesto. Tras casi cinco horas de cautiverio, el chantajista liberó sanos y salvos a los rehenes y se rindió sin ofrecer resistencia a la policía, a la que entregó su arma que estaba preparada para disparar balas de caucho, aunque en un principio se informó de que era falsa.
El ministro de Educación, Gilles de Robien, se desplazó hasta el lugar y fue el encargado de avisar anoche a las familias del fin del secuestro.
El secuestrador había irrumpido armado con la pistola ficticia en el liceo Colbert de Torcy en la localidad de Sablé sur Sarthe, municipio de 13.000 habitantes situado cerca de Le Mans. Antiguo profesor interino del establecimiento, lleva en paro dos años. Con trastornos mentales y psicológicamente inestable, sufre una profunda depresión y crisis de angustia desde que finalizó su contrato de suplencia en el centro, donde están escolarizados unos 1.500 alumnos. Daba clases de Mantenimiento y Tecnología.
Por la mañana había acudido al Ayuntamiento con la intención de entrevistarse con el ex ministro de Educación François Fillon, que de 1983 a 2001 fue alcalde de la localidad. Ante la imposibilidad de reunirse con el político, de viaje en Londres, acudió al instituto y en secretaría pidió sin éxito ser recibido por un responsable del centro. Fillon es actualmente asesor del líder de partido gobernante, el conservador UMP, Nicolas Sarkozy.
Entonces sacó el arma de juguete y obligó a un vigilante a que le condujera a una de las clases donde se parapetó con veinte alumnos, de 17 y 18 años de edad, un profesor y dos bedeles. a quienes permitía llamar por teléfono, enviar mensajes SMS y poner carteles en las ventanas. De esta manera se supo que, tras unos primeros momentos de nerviosismo, se había tranquilizado y permitía libertad de movimientos a los rehenes dentro de la clase. Las autoridades improvisaron una célula de ayuda psicológica para los alumnos en el gimnasio y otra destinada a los padres de los adolescentes en la enfermería del establecimiento, acordonado por la Gendarmería. Dos dotaciones con cuarenta policías especializados en intervenciones de alto riesgo se desplazaron al lugar en helicóptero, pero sin llegar a actuar.
Las fuerzas del orden entablaron dos negociaciones con el raptor. Una primera, por parte de la gendarmería local, y la segunda, en manos de las fuerzas especiales de intervención (GIGN), que llegaron al lugar a las 17 horas. Las fuerzas de élite de la gendarmería cuentan con personas especializadas para la mediación con secuestradores.
El jefe del Gobierno, Dominique de Villepin, felicitó a las fuerzas del orden por el feliz desenlace. El primer ministro había abordado la crisis con el presidente, Jacques Chirac, y con el titular de Interior, Nicolas Sarkozy, que se encuentra de viaje en las Antillas francesas.